La Factoría Cultural inicia su actividad como espacio para el desarrollo de proyectos del sector

​En este nuevo equipamiento se darán la mano propuestas de entidades del barrio como la Fundación Alalá, con otras del resto de la ciudad, como algunas de las recogidas en el Banco de Proyectos
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La Factoría Cultural, equipamiento situado en el Polígono Sur, echará a andar el próximo miércoles con un concierto gratuito de Diego Amador que supondrá el pistoletazo de salida a la actividad en este espacio que se impulsó con los recursos del Plan Urban (un 80 por ciento de fondos europeos y un 20 por ciento de fondos del Ayuntamiento) y que está llamado a ser un referente cultural y social en Sevilla.


Contará para ello con la participación de diferentes colectivos y entidades del Polígono Sur, de manera que sea “un espacio vivo que permita dar cabida a las iniciativas culturales que se generan en el barrio y atraer al mismo a otros colectivos culturales”. Así lo ha indicado hoy el delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, quien, junto a la comisionada del Polígono Sur, Mar González; la directora general de Cultura, Isabel Ojeda, y el cantante Diego Amador, ha explicado el comienzo en la andadura de Factoría Cultural.


“Estamos hoy ante un día importante para el Polígono Sur y para toda la ciudad. Por fin, ponemos en funcionamiento este nuevo equipamiento, que no es un equipamiento cultural más. Es un proyecto que nació desde el principio como una línea de actuación diferenciada y de enorme importancia que debía desarrollarse en todo momento de la mano del tejido cultural del Polígono Sur y de las asociaciones que cada día trabajan en este barrio”, ha señalado Muñoz.


De hecho, ha explicado el delegado, ya se están desarrollando las líneas de trabajo para que este equipamiento se ponga en funcionamiento de forma adecuada cumpliendo con los objetivos que se plantearon en su diseño, entre ellos, “que sea un espacio vivo al servicio de los vecinos y vecinas del Polígono Sur, especialmente de las asociaciones. Un equipamiento que permita que el resto de la ciudad conozca los proyectos e iniciativas culturales que nacen en este barrio y que al mismo tiempo logre acercar a los vecinos y vecinas del Polígono Sur una parte de la programación que se reparte durante todo el año en la ciudad”.


En este sentido, la comisionada ha destacado la importancia de la Factoría Cultural como puente entre Polígono Sur y el resto de la ciudad, rompiendo las barreras psicológicas que lo separan de otros barrios. Por un lado, al ofrecer motivos a los vecinos de otras zonas para acudir al barrio a disfrutar de la oferta cultural; y por otro, al poner en valor el arte y la cultura que se generan en el barrio, dándoles un cauce para darse a conocer, lo que además supondrá una oportunidad de impulso económico para el barrio centrada en la promoción cultural.


A este respecto, Muñoz ha comentado que la actividad en Factoría Cultural va a comenzar formalmente este miércoles con un concierto gratuito de Diego Amador al que el Ayuntamiento y la Comisionada del Polígono Sur están invitando a partes iguales a promotores culturales de la ciudad y a las asociaciones del barrio. Este concierto se enmarca dentro del foro sobre la población gitana y el flamenco ERIAC, European Roma Institute for Arts and Culture, que se celebra esta semana en Sevilla y en el que participarán artistas, investigadores y productores gitanos. Eriac es una iniciativa impulsada por el Consejo de Europa que tiene como objetivo reducir los estereotipos negativos que hay sobre la población gitana a través del arte, la cultura, la historia y la comunicación.


Así, el Ayuntamiento, a través del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS), trabaja en estos momentos en tres líneas de actuación. La primera de ellas es la programación, ya que Factoría Cultural se incorpora como escenario y nuevo espacio único en la ciudad para eventos específicos que se desarrollen en el Polígono Sur y como sede de distintos ciclos y festivales que se programan a lo largo del año, como la Bienal de Flamenco –cuyo director, Antonio Zoido, ha estado presente durante la presentación-. En cualquier caso, Muñoz ha querido aclarar a este respecto que este equipamiento “no va a funcionar como un mero expositor, como sucede con otros espacios de la ciudad, sino que la fase creativa va a tener un papel fundamental, así como el acogimiento de propuestas que nazcan desde el barrio”.


La segunda de las líneas de actuación es se basa en considerar Factoría Cultural como espacio participado con asociaciones y entidades del Polígono Sur. Así, se van a desarrollar proyectos de forma conjunta con asociaciones y entidades del Polígono Sur “aprovechando todo el potencial y la energía que tiene el tejido asociativo de este barrio, donde somos conscientes de que hay muchas ganas y mucha ilusión por impulsar los proyectos ya existentes y por generar nuevas iniciativas”.


En tercer lugar, la Factoría Cultural está llamada a erigirse como sede de proyectos e iniciativas culturales, de ahí que pueda acoger algunas de las iniciativas que han salido el Banco de proyectos culturales -una convocatoria abierta que se lanzó el pasado año-. De esta manera, la Factoría Cultural se convertirá en residencia de distintas iniciativas de innovación, cultura colaborativa y creación. A ello se suma el desarrollo de un programa de formación de formadores a través de la red de trabajo de calle, una iniciativa que se está ultimando, ha explicado Muñoz.


Por su parte, la comisionada del Polígono Sur ha destacado la importancia de la Factoría Cultural “como un equipamiento de nivel ciudad que sirva para permear Polígono Sur, porque las actuaciones y las actividades de entidades de fuera atraerán a gente de fuera del barrio”, además de “poner en valor la identidad y las fortalezas de Polígono Sur, dando a conocer su vida cultural, con el flamenco como bandera pero también con otras expresiones culturales”.


Factoría Cultural es un equipamiento de 3.300 metros cuadrados en tres plantas que cuenta con espacio para usos múltiples, como talleres, aulas de enseñanza de música y danza, salas polivalentes y multimedia, zonas de exposiciones y el gran auditorio. El edificio, que pretende ser un referente arquitectónico, se desarrolla sobre una parcela de 2.172 metros. Es obra del estudio valenciano Primo & Trullenque, ganador del concurso de ideas.