Se inaugura en la capital la obra 'Lo​s Neve: mercaderes, hidalgos y mecenas en la época de Murillo’

Al acto han asistido el delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, y la directora de Cultura del Ayuntamiento, Isabel Ojeda
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Neve u00a9 u00d3scar Romero


El consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez, ha inaugurado en el Archivo General de Andalucía la exposición ‘Los Neve: mercaderes, hidalgos y mecenas en la época de Murillo’, que estará abierta hasta finales de febrero de 2018. Comisariada por Joaquín Rodríguez, la quinta muestra de Año Murillo permitirá conocer, a través de diversos documentos, el ascenso económico, social y la labor de mecenazgo de la de la Casa de los Neve.


Según Vázquez, el Año Murillo debe ser “una oportunidad de conocer con más detalle nuestra historia, la evolución de nuestra sociedad y el origen de bienes patrimoniales que hoy forman parte de nuestra identidad y nuestra cultura. Por eso es tan importante y tan especial la exposición que inauguramos". A través de la historia de Los Neve, ha continuado, “aprendemos mucho de la España de los siglos XVI y XVII y conocemos cómo se financiaron grandes obras que encontramos en las mejores colecciones de arte a nivel internacional. De ahí que esta exposición tenga tanto sentido en el marco del Año Murillo, porque Justino de Neve fue uno de los grandes mecenas del pintor sevillano”.


Asimismo, el consejero ha comentado que esta muestra es un ejemplo más de la apuesta de la Junta de Andalucía por Año Murillo, iniciativa que lidera el Ayuntamiento de Sevilla, “con el que colaboramos activamente para que sea un éxito”, ha reiterado. Vázquez también ha recordado que el pasado 28 de noviembre se inauguró en el Museo de Bellas Artes la exposición ‘Murillo y los Capuchinos’, que ya ha sido visitada por casi 36.000 personas hasta el día de hoy.



Por su parte, el delegado ha definido el Año Murillo como el gran protagonista de 2018 para los visitantes que quieran venir a Sevilla y los sevillanos que quieran disfrutar de su legado. “Hay distintas exposiciones en este momento. En Santa Clara, en el Museo de Bellas Artes... Los itinerarios por los distintos edificios que albergan obras del pintor también están funcionando muy bien y hoy estamos ante una exposición de manuscritos que ilustran la Sevilla del XVII y de un personaje, Justino de Neve, sin cuyo empeño gran parte de la obra de la que hoy está en las mejores instituciones del mundo no habría existido. Esta es una exposición complementaria a las pictóricas y va a hacer las delicias de los estudiosos y de los que quieran conocer mejor cómo era aquella Sevilla, cómo funcionaba el engranaje de la ciudad a la hora de primar determinadas obras sobre otras”.


Muñoz también se ha referido al aumento del turismo en Sevilla en las próximas fiestas, gracias a factores como el clima, la mejora de las conexiones aéreas, el alumbrado navideño y, por supuesto, la cultura, destacando la efeméride del maestro barroco como principal atracción. “Estoy seguro de que vamos a tener los mejores resultados de ocupación hotelera de la Navidad”. Gracias a documentos del Archivo General de Andalucía y a otros de la Universidad de Sevilla, del Archivo de la Real Chancillería de Granada, la Catedral de Sevilla y diferentes archivos parroquiales, se puede descubrir el devenir de una familia de comerciantes de Amberes que llegaron a Sevilla atraídos por las oportunidades que generaba el comercio con América y acabaron jugando un papel fundamental en la financiación de las grandes obras del barroco.


Esta exposición se adentra en la historia de varias generaciones de esta familia, mostrando sus actividades económicas –algunas no exentas de controversias y pleitos-, su ambición de ascender socialmente, con documentos como los de limpieza de sangre- y sus relaciones con la iglesia. En definitiva, a través de los papeles que se muestran y se explican en la exposición, se puede obtener una visión de la actividad económica, la política y la sociedad de la Sevilla de aquellos años. Asimismo, ‘Los Neve’ da a conocer las importantes inversiones en arte que realizó la familia –especialmente Rafael y su hermano Justino- encargando y adquiriendo numerosas pinturas, para su propia colección y para donarlas a instituciones religiosas.