La exposición ‘Murillo y su estela en Sevilla’ abre sus puertas en el Espacio Santa Clara

​El delegado de Cultura del Ayuntamiento, Antonio Muñoz, presenta esta muestra comisariada por Benito Navarrete que cuenta con 62 piezas entre las que se encuentran algunas de las obras maestras del pintor
|


05DIC PR Murillo Sta Clara u252cu00ae David Vico 07


Hoy se ha presentado en el Espacio Santa Clara la segunda muestra de Año Murillo, la primera de las organizadas por el Ayuntamiento de Sevilla y una de las apuestas más ambiciosas de toda la efeméride. Titulada ‘Murillo y su estela en Sevilla’, está comisariada por el profesor de la Universidad de Alcalá de HenaresBenito Navarrete y cuenta con 62 piezas entre las que se encuentran algunas de las más importantes del artista barroco.


A la presentación han asistido el delegado de Cultura, Antonio Muñoz, yla directora de Cultura, Isabel Ojeda. Hoy ha acudido el alcalde, Juan Espadas, a la inauguración oficial donde ha contado con la presencia de destacadas personalidades del mundo del arte. Así, Miguel Falomir, director del Museo Nacional del Prado; Andrés Úbeda de los Cobos, director de Conservación e Investigación del Prado; y Alfredo Pérez de Armiñán, presidente de Patrimonio Nacional, entre otros.


La exposición ‘Murillo y su estela en Sevilla’, que abre sus puertas al público a partir de mañana, día 6 de diciembre, es un viaje en el tiempo que demuestra la importancia de las imágenes visuales creadas por el maestro sevillano y su vigencia de forma intemporal a lo largo de la historia, desde el siglo XVII al XIX. “Las supervivencias de sus modelos se constatan como latencias contextualizando en el discurso expositivo las obras de la colección municipal del Ayuntamiento de Sevilla, cuyo patrimonio ha sido imprescindible para poder crear este discurso”, explica el comisario.


Murillo ha sido uno de los pintores españoles que ha gozado de un mayor poder de impacto en el espectador. La fortuna y el aprecio de sus obras trascendió en vida del artista, considerándose un mito viviente precisamente por voluntad propia y por la de los que lo encumbraron como el mejor pintor de la ciudad. La impresionante cantidad de sus pinturas que aparecen reflejadas en los inventarios de bienes en el siglo XVII revelan que en su siglo fue el artista más coleccionado en Sevilla, elevándose su presencia a 210 originales y 53 copias de sus pinturas en 79 de las diferentes colecciones. Esta circunstancia indica que no tuvo rival y que consiguió crearse una fama que le sobrevivió. Murillo posee una capacidad para renovar una estética y crear una nueva y personal que, como una estela, iba a arrastrar su universo creativo como si de supervivencias se tratara a lo largo del tiempo, como ejemplo de su fortuna y arraigo incluso en el subconsciente de los artistas.


El poder de sus imágenes reside en cómo afloraron a lo largo del tiempo gracias a la memoria que había de las mismas, lo que consiguió convertirlo en un artista anacrónico precisamente porque es más importante la imagen que las circunstancias históricas en las que esa representación fue creada.Esa estela de imágenes que han seguido es consecuencia en muchas ocasiones de una “memoria involuntaria” y así es como muchos de los modelos creados por Murillo tienen ese poder de aparición, porque se despliegan con el paso del tiempo más allá de su propia visibilidad. Un total de 62 obras contribuyen a mostrar esta latencia. Entre ellas, contemplaremos algunas de las pinturas más originales del maestro y otras que demuestran la atracción de su gusto y estética en la pintura, la escultura y la fotografía.


LOS HALLAZGOS DE LA INVESTIGACIÓN


De esta forma, se demuestra la importancia de los modelos del maestro y el hallazgo de una de estas imágenes de santidad que permanecía en el denominado Salón Montpensier de la Casa Consistorial y que ha sido restaurada para la ocasión, revelándose como una de las grandes aportaciones de este proyecto expositivo, ya que el ‘Retrato del Venerable Fernando de Contreras’ (1470-1548) es el que pintó Murillo por encargo del canónigo de la catedral hispalense Juan de Loaysa y que se colocó en su Sacristía Mayor en 1673. Esta pintura que hoy se encuentra en las colecciones municipales pasó en algún momento a poder de los Montpensier, probablemente por querer encargar una copia del retrato por devoción o interés documental, quedándose en sus colecciones del Palacio de San Telmo y donada al Ayuntamiento por la Infanta María Luisa Fernanda de Borbón en 1898. Hasta el presente se tenía como una copia anónima del siglo XVIII.


Los estudios que avalan la autoría de Murillo en esta obra han sido justificados por Benito Navarrete en el catálogo de la exposición, al copiar el pintor sevillano la ‘vera effigie’ de Luis de Vargas conservada en la catedral y tener la pintura la misma inscripción que relata Gabriel Aranda en el libro de la vida del Padre Contreras. Junto a esta pintura se dan a conocer obras inéditas producto de la investigación realizada. Así, el descubrimiento y atribución de la obra de CornelisShut‘San José y el niño ante la visión de la cruz’, conservada en el Palacio del Pardo de Patrimonio Nacional y restaurada para la ocasión.


EL HISTÓRICO REGRESO DE LA 'VÍRGEN DE LA FAJA' Y DE LA 'VÍRGEN CON EL NIÑO'


Entre los hitos sentimentales cabe destacar la vuelta, por vez primera a la ciudad desde que salieron, de la ‘Virgen de la Faja’, de colección privada que fue propiedad de los Montpensier en el Palacio de San Telmo, y la ‘Virgen con el Niño’, de Palazzo Pitti de Florencia, ambas pinturas de Murillo y de las que ahora se documenta su procedencia, la primera presente en el testamento del canónigo Juan de Federigui en 1673. Además, se ha restaurado hasta un total de 14 obras de arte tanto del Ayuntamiento de Sevilla como de otras instituciones sevillanas, andaluzas, nacionales e internacionales. La exposición pretende demostrar la vigencia de los modelos de Murillo a lo largo del tiempo en cinco secciones que, de forma transversal, comparan sus tipos e interactúan creando diálogos entre la pintura, escultura, dibujo, grabado y fotografía.


Los anacronismos que el público descubre gracias a la metamorfosis de la mirada son producto de esas latencias y de esos síntomas del gusto murillesco que aflora como producto de la memoria involuntaria, dejando latir las sensaciones y las pulsiones hasta la actualidad viajando a través de las secciones de la exposición: ‘La imagen religiosa y las devociones’, ‘La fortuna gráfica de sus modelos’, ‘Retrato de una sociedad’, ‘El espacio privado y los afectos’ y ‘Murillo después de Murillo’.


Esta exposición ha sido el esfuerzo del Instituto de la Cultura y las Artes del Ayuntamiento de Sevilla (ICAS), que ha coordinado 35 entidades prestadoras de obras de arte de museos como el Museo Nacional del Prado, Patrimonio Nacional, Museo Thyssen-Bornemisza, Museo Lázaro Galdiano, Museo Nacional del Romanticismo, Biblioteca Nacional de España, Fundación Barrié de la Maza, Museo de Bellas Artes de Sevilla, Cabildo Metropolitano de la Catedral de Sevilla, Arzobispado de Sevilla, Fundación Infantes Duques de Montepensier, Hermandad de la Santa Caridad, Ayuntamiento de Móstoles, Ermita de Nuestra Señora de los Santos, Padres Carmelitas Descalzos de Baeza, Instituto de Enseñanza Secundaria Luis de Góngora de Córdoba, Santuario de Santa María de Begoña de Bilbao, Hermandad de los GalleriedegliUffizi, Palazzo Pitti de Florencia, Museo del Louvre, Museum of Art y Rhode Island School of Design, Providence (EE.UU.).


Además, se ha contado con la colaboración de numerosas instituciones cívicas y religiosas y de coleccionistas privados, 28 empresas locales y nacionales y 74 profesionales de la investigación, docencia universitaria y del patrimonio cultural que han participado en la exposición y continuarán en el Congreso Internacional de Murillo ante el IV Centenario de su nacimiento, del 19 al 22 de marzo de 2018. Más de 200 personas han contribuido a que Murillo siga creando metáforas con sus imágenes potenciando las industrias creativas contemporáneas y activando el tejido productivo de la cultura.


COLABORACIÓN AUTISMO SEVILLA Y ONCE Y GUÍAS DIDÁCTICAS PARA DOCENTES


Los trabajadores de esta y otras exposiciones de Año Murillo han recibido formación de Autismo Sevilla y de ONCE con el objetivo que cada muestra sea accesible para las personas con una discapacidad. Además, se han habilitado unos códigos QR que permitirán, a través del teléfono móvil, la mejor comprensión del contenido por parte de este público. De esta manera, cada pieza quedará detallada en un lenguaje sencillo y conciso, acompañado de pictogramas, en el caso de las personas con discapacidad cognitiva. A ello se suma la disponibilidad de audioguías ideadas también para este sector de la población. El personal de Año Murillo estará preparado para apoyarse en sus exposiciones en elementos visuales, dibujos, gestos naturales y señalización de la escritura para facilitar la visita. Además, se han facilitado en las salas cuadernos de lectura en braille.



En cuanto a contenidos educativos, se han realizado guías didácticas para ayudar a los docentes a orientar a sus alumnos en la exposición ‘Murillo y su estela en Sevilla’. Estos contenidos recogen una serie de actividades para Quinto y Sexto de Primaria, ESO, ciclos formativos y Bachillerato. Estos cuadernos se regalarán a los profesores que acudan con sus alumnos a la exposición.