El Ayuntamiento de Marchena tendrá que indemnizar a un niño herido en el glúteo cuando jugaba en el colegio

La sentencia condena al Consistorio a abonar un total de 3.800 euros a la familia del menor, que se clavó un tornillo en el rocódromo del centro
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El Ayuntamiento de Marchena tendrá que indemnizar con más de 3.800 euros a la familia de un niño de cinco años que resultó herido cuando jugaba en el rocódromo de un centro público de esta localidad, según informa ABC de Sevilla tras conocer la sentencia. Los hechos ocurrieron en mayo de 2015 cuando un niño jugaba en el recreo de patio deñ CEIP Juan XXIII. De este modo, al bajar por la rampa del rocódromo, se lesionó en el glúteo con uno de los tornillos que sujetan las rocas.


El accidente se produjo, según el propio centro, porque «faltaba una roca y el tornillo había cogido holgura». Como consecuencia de la caída, el pequeño se hizo una herida inciso contusa de 12 centímetros de longitud y 4 de profundidad en el pliegue del glúteo con la pierna derecha que requirió «sutura subcutánea y de piel con material reabsorbible». Estuvo 19 días incapacitado para ir al colegio y jugar.


Tras el accidente, la Consejería de Educación trasladó la responsabilidad al Ayuntamiento y éste quiso pasársela a la Consejería. Sin embargo, el juez considera que el mantenimiento y vigilancia de los centros de educación infantil, primaria y educación especial corresponden al municipio, por lo que la obligación de mantener en buen estado la plataforma del juego instalado en el patio era del Ayuntamiento. «Es evidente que estaba en mal estado», concluye.


El juzgado no ha admitido la excusa del concejal de educación que alegó que el accidente ocurrió mientras ultimaban un presupuesto para arreglar esa zona recreativa. Y que se habían retirado todos los clavos salientes. «A la vista está que quien quitó los clavos no hizo bien su trabajo pues no revisó la solidez y estado de los tornillos que sujetaban las rocas. Y de eso es responsable el Ayuntamiento al elegir la empresa que hizo el trabajo», dice.


En cuanto a la posible responsabilidad de la Consejería de Educación, se concluye que, aunque había siete maestros en el patio que fueron testigos del accidente, no era previsible que ninguno supiera que el aparato donde jugaba el niño estuviera deteriorado. «No se les puede exigir que revisen diaria y detalladamente los aparatos instalados para juegos. Eso no es responsabilidad suya, sino del Ayuntamiento», dice el juez que estima que la responsablidad es exclusivamente del Ayuntamiento. Por ello estima en parte la demanda de los padres, condena al Ayuntamiento a pagarle 3.816 euros de indemnización y absuelve a la Junta de responsabilidad.