La juez rechaza la personación del SAS como acusación particular en el accidente mortal del Valme

​La instructora argumenta que el organismo autonómico de sanidad "no tiene la condición de perjudicado" en los últimos acontecimientos​
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La juez de Instrucción número uno de Sevilla ha rechazado la personación como acusación particular del Servicio Andaluz de Salud (SAS) en la causa judicial abierta por el accidente registrado en un ascensor del Hospital de Valme de Sevilla el pasado 20 de agosto, cuando murió una joven de 25 años identificada como Rocío Cortés que era trasladada tras dar a luz a su tercer hijo. En una providencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la juez María Elvira Alberola resuelve que "no ha lugar a tener al Servicio Andaluz de Salud por personado como acusación particular al no tener prima facie la condición de perjudicado", todo ello conforme a los artículos 109 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.


Asimismo, y en esta providencia fechada el día 4 de octubre, la magistrada acuerda librar oficio al Instituto de Medicina Legal (IML) de Sevilla para que remita el resultado de la autopsia practicada a la víctima "o en su caso participe los motivos que lo impidan". Todo ello "remitiéndosele así mismo el dictamen recibido a fin de que por el médico forense, a la vista de dicho dictamen, se participe al Juzgado si mantiene o rectifica el informe de autopsia pendiente de remitir", dice la juez en esta providencia consultada por Europa Press. La juez, que ya ha recibido el atestado policial, está a la espera de recibir un informe de la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio para poder identificar el fallo de la avería sufrida por el ascensor.


El pasado 13 de septiembre, la consejera de Salud, Marina Álvarez, anunció en el Pleno del Parlamento que el SAS había decidido personarse como acusación particular en la causa judicial abierta por el accidente registrado en el ascensor del Hospital de Valme, causa en la que está personada como acusación particular la familia de la fallecida. En su comparecencia, la consejera recordó cómo sucedieron los hechos y remarcó que el ascensor donde se produjo el accidente había pasado "todos los controles y las revisiones reglamentarias establecidas".


Álvarez aseveró que "la responsabilidad del SAS respecto a los ascensores de sus edificios es controlar que las revisiones estén al día", y "todos los ascensores ubicados en los centros sanitarios del servicio público andaluz han pasado la revisión oficial correspondiente en los plazos establecidos". La consejera valoró la actuación de los profesionales del Valme, especialmente de su equipo directivo y del que estaba de guardia aquel día 20 de agosto, y explicó que aquella noche la dirección del citado hospital "pidió a una empresa externa una revisión extraordinaria de los otros ascensores".


AVANCE DE AUTOPSIA


Cabe recordar que el avance de la autopsia practicada al cadáver de la fallecida determina que murió como consecuencia de un "traumatismo craneal severo". Después de dar a luz a su tercera hija mediante una cesárea en el citado hospital sevillano, Rocío Cortés, de 25 años y residente en Dos Hermanas, estaba siendo conducida al área de planta, para lo cual un celador introdujo la camilla en uno de los ascensores del hospital. No obstante, el ascensor habría comenzado a subir en un momento en el que el extremo de la camilla donde reposaba la cabeza de la joven estaba fuera de la cabina, lo que provocó que la cabeza quedase aprisionada entre el suelo y el dintel de la misma, al elevarse el ascensor.