El Museo Casa de la Ciencia estrena temporada con “El lado oscuro de la luz” y “Nutrición, impulso vital”

​Los visitantes también podrán disfrutar una nueva proyección del Planetario para público infantil, “Polaris”, donde se narra la amistad entre un pingüino del Polo Sur y un oso polar del Polo Norte
|

3933casadelacienciadesevilla


El Museo Casa de la Ciencia de Sevilla, centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha estrenado hoy su nueva temporada expositiva y de actividades para el curso 2017/18, abordando dos de los temas de máxima actualidad científica que interesan a la ciudadanía: la contaminación lumínica, a través de la exposición “El lado oscuro de la luz”, y la alimentación saludable, con la muestra “Nutrición, impulso vital”. En el acto de inauguración han participado Antonio Muñoz, delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Sevilla; Manuel Torralbo, secretario general de Universidades, Investigación y Tecnología de la Consejería de Economía y Conocimiento de la Junta de Andalucía; Pilar Tigeras, vicepresidenta adjunta de Cultura Científica del CSIC; y Miguel Ferrer, delegado institucional del CSIC en Andalucía.


Esta nueva temporada tendrá además un valor añadido, y es que en la sede del Museo Casa de la Ciencia de Sevilla, el Pabellón de Perú de la Exposición Iberoamericana de 1929, se han estado realizando obras de rehabilitación y mantenimiento durante todo el verano. Los grupos que visiten el Museo a partir de este otoño no sólo encontrarán una fachada restaurada, sino también una renovada sala de talleres, con nuevo mobiliario y suelos especialmente indicados para las actividades escolares. Asimismo, también se han llevado a cabo obras que aumentan y garantizan la inclusión, autonomía y seguridad de todo el público asistente, con nuevos cuartos de baño especialmente diseñados para niñas, niños y personas con discapacidad.


El Planetario también contará esta temporada con una nueva proyección, “Polaris”, pensada para uno de los públicos más fieles del Museo, las niñas y niños a partir de tres años. En esta producción se relata una curiosa amistad, la de un pingüino del Polo Sur y un oso polar del Polo Norte que emprenden una divertida aventura para resolver todas sus dudas científicas y astronómicas. La proyección cuenta con guiños a populares películas como Star Trek o Titanic que cautivarán también al público más adulto.


DE LA OBSERVACIÓN DE LAS ESTRELLAS A LA BALANZA MOLECULAR


Son los dos curiosos extremos que experimentarán los visitantes en su visita al Museo con tan solo subir de un nivel a otro del Pabellón. En el impluvio y planta baja encontrarán la exposición “El lado oscuro de la luz”, dividida en cuatro ámbitos temáticos a través de experimentos, módulos, maquetas, aplicaciones interactivas y piezas de gran valor histórico. Incluye una estancia inmersiva, donde el público puede experimentar en primera persona el contraste entre un paisaje contaminado lumínicamente y otro con iluminación responsable.


Ha sido producida por el Museo de la Ciencia y el Agua de Murcia y plantea preguntas como ¿por qué el cielo es azul? o ¿cómo se forma un arcoíris?, que encuentran respuestas a través de la explicación de los fenómenos físicos que explican el funcionamiento de la luz y la visión humana. El principal objetivo de esta exposición es modificar la idea arraigada de que “cuánta más luz mejor”; y dar a conocer las iniciativas individuales y colectivas que se están adoptando en España y Europa para conseguir una iluminación responsable.


En la galería de la primera planta del Museo el público podrá disfrutar de la muestra “Nutrición, impulso vital”, que da a conocer los conceptos fundamentales en materia de alimentación y nutrición, así como los hábitos saludables y los valores y buenas prácticas para el ciudadano y la conservación del medio ambiente. Está promovida por la Fundación Iberoamericana de Nutrición (Finut) y se organiza en torno a unos trece ámbitos en los que se abordan temas como la historia de la nutrición, la dieta mediterránea, la pirámide de alimentos, hábitos saludables y talleres didácticos, entre otros. Entre los elementos interactivos con los que cuenta está la balanza molecular, donde los participantes podrán conocer de forma desglosada su peso, diferenciando el contenido de agua, grasa y masa muscular, entre otros.