LAS COSAS QUE NO EXISTEN

EL ROCKANROLERO PERFECTO

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Pjaro


Hola, mi nombre es Andrés Herrera, aunque me llaman Pájaro. Hoy acepto la invitación de Olepapa para hablar de Las cosas que no existen, como es el caso del rocknrolero perfecto. Aprovechando la visita de los Stones (el que diga Rolling es un cateto) ofreceré unas sencillas reglas para que cualquiera en casa pueda hacerse la prueba. Comenzamos:



Uno. Si eres un rockero de verdad, no estás leyendo esto. El rockanrollero perfecto no lee. Tampoco compone. El rocknrolero perfecto compra revistas de rock, pero no valen como lectura. Frank Zappa said: “Los periodistas rockeros son personas que no saben escribir, entrevistando a personas que no saben hablar para gente que no sabe leer”. Si el rockero no está en su bar habitual fumando sus cigarrillos y bebiendo sus botellas de cerveza, debe estar aplicando el primer mandamiento: !!!Sexo, drogas y rock&roll!!!



Dos: El rocknrolero perfecto no lee ni compone, pero emite frases contundentes. Por ejemplo: “Teniendo en cuenta lo hijos de perra que somos, las pocas pulgas que tenemos”, ó “Yo he dicho No a las Drogas, pero ellas no me escuchan”. Tienen que ser simpáticas, pero profundas, de mucha vida vivida. La locución de las mismas obliga a un tono de voz aguardentoso.



Tres: El rocknrolero perfecto no tiene una pareja si no es rocknrolera perfecta. Si te la buscas de otra tribu, apoquina. El rocknrolero perfecto es guapo y, sobre todo, tiene ACTITUD.



Cuatro: Para el rocknrolero perfecto, “The Rolling Stones asentaron las bases para nuestra estética, la de todo rockero”. Como todo el mundo no tiene el porte, vale con vestir de negro, bien camiseta lisa o estampada con grupos musicales. Hay una lista de grupos aconsejados, admitidos y rechazados, que el rocknrolero perfecto conoce. Sobre el chalequillo, aceptado por el momento.



Cinco: El rocknrolero perfecto debe decir al menos dos veces al día "You really got me”. Se permite hacer los cuernos en cualquier circunstancia. Si es en concierto y somos más de cinco, se admite que es un mar de cuernos.



Seis: El rocknrolero perfecto es Chuck Berry. De ahí, para abajo. En el orden local, venerar a Silvio, aunque en esto hay mucho postureo, y mucha camisetita guarachá. Si sale de la provincia, con saber quién es, basta. Otras exigencias indígenas son: el rocknrolero perfecto entra al Cubanito de noche y sale de día, conoce a Juano y se ha partido la cara con el de los Milky.



Siete: El rocknrolero perfecto lo sabe todo. Preguntas: “¿Sabías que Storm teloneó a Led Zepelling?”. Fin de la pregunta.



Ocho: El rocknrolero perfecto no tiene vida oculta. NO escucha a Quique González y NO lee a Luis Ramiro, ni otras mierdas. Rock, rock y rock.



Nueve: El rocknrolero perfecto debe tener dudas públicas sobre Bunbury, siempre, y sobre Marilyn Manson. De Metallica, en la intimidad.



Diez: Es una evidencia decir aquí qué piensa el rocknrolero perfecto de los dos primeros discos de M-clan, el primero e incluso el segundo de Bryan Adams, y la primera etapa de Bon Jovi. Me da vergüenza escribir esto, pero entra en las reglas.



Once: El rocknrolero perfecto debe decir: “El undécimo mandamiento es no molestar”.



Y Trece: El rocknrolero perfecto pasa de las reglas y le sudan los huevos lo que escriban y digan los demás.



Os dejo este cuestionario básico, ahora que hay tanto gilipollas suelto diciendo que es rockero. Soy Pájaro y volveré en otra ocasión para hablar de Las cosas que no existen, como la gente que es más fácil de saltar que de rodear, las travesuras que no se perdonan o los porteros-delanteros más allá del patio de recreo.


NOTA: Advertimos que las conversaciones aquí reflejadas no son más elucubraciones del abajo firmante, siempre en clave de humor. Cualquier parecido con la realidad se aleja de los cánones de la verdad.

By Olepapa