Nuevas multas por parking sin licencia y obras no autorizadas en los corralones de Castellar

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Corralones


La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla ha resuelto imponer un bloque de nuevas sanciones que suman 26.486 euros a la empresa responsable de los corralones de la calle Castellar, unos antiguos garajes y talleres enclavados en pleno casco histórico, por el incumplimiento de las órdenes dictadas en cuanto a la paralización del uso de dicho enclave como estacionamiento público y la instalación de escaleras metálicas sin licencia para ello.


Los corralones de la calle Castellar, en pleno casco histórico de Sevilla, son un antiguo conjunto de garajes y talleres posteriormente reconvertidos como espacio de ocio. Sus locales, muchos de ellos constituidos como asociaciones para poder funcionar, atrajeron durante 2012 y 2013 la atención del turismo juvenil que visita la ciudad de Sevilla, hasta que las denuncias vecinales por las molestias derivadas de esta actividad motivaron el precinto de buena parte de los locales a manos de la Policía Local.


En junio de 2013, además, trascendió que la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento había reclamado a los propietarios del conjunto la ejecución de una serie de "medidas de seguridad, salubridad y ornato público". Y es que una inspección urbanística cursada en septiembre de 2012 señalaba ya la necesidad de que el recinto fuese objeto de obras "de seguridad y salubridad" de carácter "no urgente". El recinto, por cierto, goza de una protección parcial al figurar en el sector 8.2 del Conjunto Histórico Artístico de Sevilla, correspondiente al entorno urbano San Andrés-San Martín.


Dos meses después, trascendía otro acuerdo de la Gerencia de Urbanismo recogido por Europa Press y que ordenaba directamente la ejecución de medidas de "seguridad", pero esta vez de carácter "urgente", sobre todo para que el conjunto arquitectónico recuperase "las debidas condiciones".


DESDE 2008


Pero esas no han sido las únicas incidencias detectadas por la Administración local respecto al devenir de este conjunto de talleres y garajes. Y es que según un expediente sancionador promovido por la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla contra la sociedad responsable de este enclave, allá por 2008 el Consistorio ordenó ya "la inmediata paralización de obras" promovidas en el interior del recinto sin la preceptiva licencia municipal.


Tales obras, en concreto, habrían consistido en "la eliminación del núcleo de escalera interior" ubicado dentro del recinto y "la ejecución de dos escaleras metálicas exteriores" hacia el nivel superior de los talleres y garajes, toda vez que en 2009 ya fue impuesta a la empresa responsable de este enclave una primera multa coercitiva de 600 euros, por incumplir la orden de paralización de 2008.


Pero además, y según este expediente sancionador recogido por Europa Press, en mayo de 2012 la Gerencia de Urbanismo reclamó a esta misma empresa "la erradicación del uso de aparcamiento público en el interior de la parcela", porque "independientemente de la relación contractual que tenga el propietario con los usuarios del aparcamiento en el espacio libre de la parcela, ya sea por horas o por duración indeterminada", dicha actividad carecía de licencia y contravendría las determinaciones del planeamiento urbano para este tipo de espacios libres.


CONTINÚA EL USO DE APARCAMIENTO


Mientras el expediente parte de la base de que la empresa habría podido ingresar hasta 28.800 euros al año por el uso de estos antiguos talleres como aparcamiento público, las inspecciones cursadas al lugar en septiembre de 2008, mayo de 2009, septiembre de 2012, mayo de 2013 y diciembre de 2016 habrían puesto de relieve que "los espacios libres se siguen utilizando como aparcamiento al publico e incluso en la puerta de acceso han colocado un cartel publicitando las plazas de estacionamiento". Las mismas inspecciones habrían puesto de manifiesto también que las escaleras metálicas fueron construidas en contra de lo ordenado y no habría sido cumplida la orden emitida en 2013 para su demolición.


Dado el caso, la Gerencia de Urbanismo ha resuelto imponer a la empresa responsable de este recinto una "tercera multa coercitiva" de 600 euros por continuar con la actividad de "parking público"; una "cuarta multa coercitiva" de 25.286 euros por incumplir la orden inicial de paralización de la instalación de las escaleras metálicas y una "segunda multa coercitiva" de 600 euros por no cumplir la orden de 2013 que requería la demolición de tales escaleras.