La Fiscalía pide 31 años de cárcel para el hombre que mató a su ex pareja de 40 puñaladas y la tiró por el balcón

El acusado habría propinado a la víctima, hija de la cantaora Juana Vargas, 40 puñaladas antes de cometer el atroz acto final
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La Fiscalía de Sevilla ha solicitado 31 años de cárcel para el acusado de asesinar a su expareja, hija de la cantaora Juana Vargas, en diciembre del 2015 en la localidad sevillana de Lebrija, a la que «le clavó un cuchillo de cocina hasta en cuarenta ocasiones» y «lanzó al vacío por el balcón».


El Ministerio Público le atribuye, en su escrito de acusación al que ha tenido acceso Efe, un delito de asesinato «con alevosía y ensañamiento» además de un delito de maltrato habitual, ya que la víctima, María del Castillo Vargas, le había denunciado en anteriores ocasiones, otro de levantamiento de condena pues cuando perpetró el crimen tenía una orden de alejamiento y otro de allanamiento de morado.


Por ello solicita 25 años de prisión por el delito de asesinato, tres por el de maltrato habitual, dos por allanamiento de morada y uno por quebrantamiento de medida cautelar, además del pago de una indemnización de 150.000 euros para cada uno de los hijos de la pareja y de 60.000 euros para cada uno de sus progenitores.


Los hechos sucedieron la madrugada del 9 de diciembre del 2015 cuando Manuel R.M., de 41 años entró «sorpresivamente por la ventana del dormitorio» en el domicilio de la víctima, a la que tenía prohibido acercarse a menos de 200 metros por orden judicial desde el 27 de noviembre de ese año, «guiado por el propósito de acabar con su vida». Se inició una discusión entre ambos «motivada por los celos del acusado, el cual insistía en ver el contenido de unas conversaciones que su exmujer guardaba en su teléfono móvil, a lo que ella se negaba».


Durante la discusión, Manuel R.M., de 41 años, «con el evidente ánimo de acabar con la vida de su exesposa le clavó un cuchillo de cocina hasta en 40 ocasiones» en diferentes partes del cuerpo e incluso «continuó acuchillando» a María del Castillo «cuando se encontraba en la terraza del domicilio» y consciente de que «estaba gravemente herida y aún seguía con vida, y con intención de asegurar su muerte, la lanzó al vacío por el balcón del salón de la vivienda cayendo él detrás suya».


Para el fiscal, el acusado «aumentó deliberadamente el dolor» de la víctima «tanto durante el acuchillamiento como después de tirarla por la ventana, causándole un sufrimiento que no era necesario para producirle la muerte». La víctima falleció en el momento y él acudió a un centro de salud a curarse las heridas, donde fue detenido y confesó el crimen señalando «por esto me van a caer 15 años, pero el problema lo he resuelto».


El Ministerio Público también acusa a Manuel R.M. de un delito continuado de malos tratos al señalar que durante la convivencia del matrimonio y tras la separación «de manera reiterada y continuada en el tiempo la sometió a malos tratos, vejaciones y amenazas continuas» e incluso llegó a manifestar a uno de sus hijos que «un día de éstos iba a matar a su madre».


De hecho, María del Castillo denunció a su expareja al menos en dos ocasiones, el 26 de junio

de 2015, cuando «la agredió propinándole un empujón» y el 26 de noviembre de 2015 cuando se personó en su domicilio «empujando violentamente la puerta» y amenazándola diciéndole «¿qué pasa con el moro? ¡qué tienes tontería con el moro? ¿tú sabes lo que va a pasar? A mí me da igual, tú sabes lo que te va a ocurrir, lo sabes, si no eres para mí no eres para nadie».