Un nuevo futuro para la antigua Comisaría de la Plaza de la Gavidia

​La asociación de arquitectos Entre Adoquines ha presentado un proyecto para revitalizar el lugar a través de una gestión pública y con la colaboración de las universidades públicas
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La Antigua Comisaría de la Plaza de la Gavidia ha sido declarado recientemente como edificio declarado Lugar de Memoria Histórica en la ciudad. Pero, en los últimos años, el inmueble se ha quedado sin ningún uso y ninguna utilización en el barrio donde está situado. De este modo, la asociación de arquitectos Entre Adoquines ha presentado un proyecto para revitalizar el lugar para que se gestione de manera pública y sin ser traspasado al ámbito privado.


De esta parte tienen claro que el proyecto de rehabilitación del edificio debe contar con la colaboración de la Universidad de Sevilla y la Universidad Pablo de Olavide. “Nuestro proyecto se divide en tres partes: un centro de investigación, asociado a las dos universidades y que genere vida tanto por las mañanas como por las tardes; un centro sociocultural, que es una parte que tiene que tener espacios públicos que genere vida más allá de esos horarios porque son más polivalentes; y un espacio lúdico en la cubierta para aprovechar la visibilidad que tiene y las vistas hacia la ciudad desde el edificio”, explica Paco Ramos, uno de los coordinadores de la asociación Entre Adoquines. 


Además, añaden que de llevarse a cabo su proyecto, este tendría como fin una mirada diferente para el centro de la ciudad desde el ámbito público y respetando el patrimonio. También, aseguran de que se puede completar el espacio, conformado por 7.500 metros cuadrados con otras actividades. “Se puede utilizar el espacio como salas de exposiciones o salas multiusos que se puedan alquilar para que la gente haga su actividad durante un día”, matiza Alfredo López, otro de los coordinadores de la asociación.


Un futuro para el edificio de La Gavidia, que es incierto ya que, según contó Francisco Ramos, “el Ayuntamiento no sabe lo que quiere hacer ahí. Nosotros presentamos un proyecto económico y estamos en ese proceso, hemos conseguido el espacio lúdico y para el espacio de investigación esperamos que las universidades nos ayuden económicamente". La otra parte, aseveran, se haría a través de fondos europeos, "hay algunos a los que podemos acceder, pero sólo puede solicitarlos el Consistorio”.


Ellos tienen claro con qué presupuesto contarían en el que caso de que el concurso público esté definido por el Ayuntamiento. “El proyecto lo tasamos, más o menos, entre seis y ocho millones de euros. Tampoco hemos entrado a fondo porque en cuanto me digan que el espacio concreto va a ser esto, podemos invertir más o menos dinero”, explica Francisco Ramos. En cuanto al empleo que generaría en la ciudad, durante su rehabilitación y su posterior funcionamiento, desde Entre Adoquines tienen claro que contribuiría al desarrollo económico de la ciudad. 


De este modo, “sería un centro donde la gente pueda trabajar ya que uno de los problemas de la última generación de jóvenes de nuestro país es que, después de salir de la Universidad, tenemos un futuro negro: o trabajamos para alguien que nos explota, o tenemos que malvivir con otro trabajo. Esto podía ser un buen apoyo por parte del Ayuntamiento, ya que sería un espacion en el que la gente va a poder a trabajar con más personas donde podrán compartir proyectos. La idea es que Sevilla se convierta en algo más que sector turismo y servicios”, apunta Francisco Ramos a ISevilla.


La gavidia


El edificio es considerado como Lugar de Memoria Histórica en Sevilla, un factor clave que podría decantar la balanza al proyecto de la asociación de arquitectos. “Con CCOO Sevilla hablamos, y les parecía buena idea que se dedicara una sala poli cultural dentro del edificio para poner exposiciones y archivos de fotografías, jornadas dedicado a la historia. Creo que se le puede dar más relevancia a la memoria histórica con ese tipo de actividades que al poner una placa o dedicarle un monumento” asegura Francisco Ramos sobre este tema.


En este proyecto, una parte fundamental es el apoyo que ha recibido de los vecinos de la zona, que son los primeros en saber el fin último del edificio para que sea rehabilitado y utilizado de la mejor manera posible. “Los vecinos están preocupados de que aquello no se convierta en un desierto ni que se convierta en una discoteca nocturna con restaurante que sea ruidoso para su descanso”, afirma López sobre este tema. 


Desde la asociación, han realizado reuniones y exposiciones del proyecto donde han acudido personas que viven en la zona y comerciantes que quieren saber el destino final de la antigua Comisaría de Policía. “Ellos quieren un edificio que se use y esta es la fórmula más lógica de conectar muchas cosas. Al ser centro de investigación y espacio socio cultural, provoca que genera vida automáticamente pero que también sea una opción de vida para el barrio y lo reviva”, puntualiza Ramos a ISevilla.


Por todo ello, la asociación Entre Adoquines espera que la decisión del Ayuntamiento sea favorable a su propuesta para poner en marcha este proyecto, del que aseguran que “hay que devolverle el sentido original al edificio y creemos que es un edificio que tiene que ser como centro de investigación para mejorar la ciudad”. Una rehabilitación que pretende dar un nuevo aire al centro de Sevilla.