Polyesbike: La lucha de una pequeña empresa por regularizar una actividad turística diferente

​La empresa, dirigida por el empresario valenciano Jesús Garrido, denuncia el acoso recibido por parte de cocheros, un policía local del Grupo Giralda y la falta de respuesta del Consistorio para regular su situación
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Bicipolysbike

Polyesbike, una empresa de bicicletas turísticas que inició su andadura en la capital hispalense en noviembre de 2016, no puede ejercer su actividad turística de manera totalmente legal y tranquila. La empresa, dirigida por el empresario valenciano Jesús Garrido, está encontrando una gran multitud de obstáculos en el camino para poder realizar una actividad nueva en Sevilla que promueva "el turismo, el empleo, la movilidad sostenible, la diversión y la comodidad". 


La idea de negocio de Polyesbike es muy sencilla: Pasear a los turistas en triciclos estilo tuk-tuk con rutas de todos los tipos: la orilla del Guadalquivir, el Parque de María Luisa, una ruta de tapas, la Sevilla monumental… como se realiza en multitud de grandes urbes europeas; el alquilar bicicletas para fomentar el transporte saludable y ecológico. De hecho, en Andalucía la Junta está financiando un proyecto muy parecido en Córdoba, de la empresa Visual Axes. Pero lo cierto es que sin regulación municipal no pueden realizar su actividad de manera legal y controlada con respecto a los demás agentes turísticos de la ciudad de Sevilla.


La empresa denuncia el acoso recibido por parte de los cocheros ,ya que denuncian un posible caso de competencia desleal; y la persecucción un policía local del Grupo Giralda al no poseer de licencia turística. Este último hecho está en un contencioso-administrativo contra el Ayuntamiento, porque éste no responde a las llamadas de Jesús Garrido para "legalizar su situación", ya que según la transitoria segunda de la ordenanza municipal de movilidad y circulación, las actividades turísticas con vehículos en Sevilla deben de poseer una licencia específica. Sin embargo, las demandas de la empresa de bicicletas no encuentran una sola respuesta, ni afirmativa ni negativa. Ni las delegaciones de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, y ni la de Movilidad, Seguridad y Fiestas Mayores de la capital hispalense.


Desde iSevilla nos hemos trasladado a las oficinas de Polyesbike para conocer 'in situ' la versión de esta empresa ante esta problemática. Tanto Jesús Garrido como su encargada, María Aguilera, nos atendieron para darnos toda la documentación que "prueba" esta persecución. Ambos denuncian que no pueden realizar su actividad económica de manera 100% legal debido a que el Ayuntamiento de Sevilla no responde a sus llamadas, y este es el origen de la multitud de problemas que están teniendo en estos primeros meses de funcionamiento.


NINGUNA RESPUESTA DEL AYUNTAMIENTO


Según Garrido, Polyesbike está ejerciendo gracias a que "tenemos una licencia de actividad económica", pero necesitan otra licencia de actividad turística que ni la delegación de Movilidad ni la de Turismo habilita, ya que sólo piden "nos regularicen, porque estamos en una situación alegal". E insistió en que "vamos a acudir a la Justicia porque necesitamos una respuesta. Nada más. Sólo pedimos regularizarnos, no me importa negociar con el Ayuntamiento las condiciones, sólo quiero actuar legalmente". 


"Nosotros estamos legalmente constituidos, con nuestra licencia en el local y nuestros vehículos están homologados aquí en Sevilla por el Ministerio de Industria, con una empresa de Alcalá de Guadaira, siguiendo el modelo de Lipasam. Si el Ayuntamiento no hace su trabajo, no nos puede impedir realizar nuestro trabajo", continua. 


Es más, les enviaron un dossier con todas las actividades que ofrecen al turista y al propio Ayuntamiento, con actividades que fomenten la integración social, el empleo a personas con riesgos de exclusión social (mujeres solteras, parados, refugiados). Otras más curiosas son clases de idiomas, el insertado de publicidad municipal, colaboraciones con ONG's y paseos gratuitos a ancianos con dificultades de movilidad. "Todo está parado porque el Ayuntamiento no contesta", afirma.


El gerente afirma que el Consistorio no actúa frente a las actividades de otros transportes turísticos como patinetes eléctricos, segways, motos para dos personas o autobuses "que además algunos están sin homologar, mientras que nosotros sí lo estamos mediante un ciclo de tres ruedas fabricados en la empresa Bikelecing de Alcalá de Guadaíra". Es un ciclo con un motor eléctrico de 250W para que los conductores puedan circular con ayudas en las arrancadas con pasajeros, y en adoquines, con 300 kg de peso.


PERSECUCIONES POR PARTE DE LOS COCHEROS Y UN POLÍCIA LOCAL


En el caso del Grupo Giralda de la Policía Local sevillana, hay en concreto un agente en el que Garrido denuncia "una supuesta persecución", y que por ello "tenemos preparada una querella, por si la cosa sigue así en septiembre, le denunciaremos por un delito penal". El gerente afirma que el policía, se identifica como 'director general de Emergencias del Ayuntamiento de Sevilla' en una llamada que hizo al establecimento para amenazarles. Por ello, según detalla Garrido, "la puse en conocimiento del alcalde y concejales".


Pues bien, este policía local realiza "fotografías a los conductores, vino al local sin identificarse y de paisano y pidió la facturación a María Aguilera cuando un policía local no tiene ese tipo de ámbito de actuación". Además, en un viaje "mandó bajarse a un conductor y a sus clientes para denunciar su actividad". 


Garrido afirma que "nos interpuso dos multas, una de 1800 euros y otra de 35 por practicar un servicio con vehículos homologados en España. No tiene ni competencia para hacerlo y es ilegal al no necesitar autorización administrativa alguna, así que ambas multas están recurridas", detalla visiblemente indignado.


La circulación de las bicicletas está recogida bajo la legislación nacional "al ser un ciclo de tres ruedas que circula como una bicicleta", ya que el Consistorio no ha regulado este tipo de servicios. Garrido confirma que lo hace en su mayor parte los carriles bicis de la ciudad y ha solicitado a varias delegaciones que les asistan unas paradas en el Centro de Sevilla para refular su actividad. No obstante, el colectivo de cocheros está en contra de este servicio porque le hace competencia.


De hecho, la encargada María Aguilera denuncia que ha habido una persecución de un cochero hacia un conductor de una polysbike, llamado Ismael. En concreto, la encargada cuenta que el cochero "lanzó una piedra que destrozó los radios de una rueda delantera y la llanta". Afirma que podría haber causado un accidente, aunque "no había gente detrás". El cochero "les persiguó con una justa, y en el momento de cuando lanzó la piedra huyó". En cambio, el ciclista permaneció en 'shock' por el susto. El cochero no ha sido identificado, por lo que no se ha podido interponer ninguna denuncia al respecto.


Polyesbike no sólo denuncia este hecho, sino que desde el primer día los cocheros no les han puesto las cosas fáciles. Según la empresa, han recibido insultos, amenazas, denuncias ante la policía e incluso comentarios machistas a la propia encargada. Me dijeron que "no deberías de estar trabajando, sino en la cocina", afirma Aguilera. Garrido defiende que su negocio no les hace competencia desleal porque "cada vehículo tiene su mercado", y nosotros sólo ofrecemos dos plazas en nuestros vehículos, y ellos ofrecen mucho más y su mercado está más regulado. Hay que abirse al mundo. Está en ciudades europeas como Roma, París, Londres o Barcelona", defiende.


Garrido denuncia "la hipocresía de los políticos", ya que Sevilla está adherida al pacto de ciudades sostenibles, y sin embargo las instituciones públicas "no actúan ante este tipo de propuestas, a pesar de que firmen documentos al respecto". "Sevilla es la ciudad con más empleo juvenil de España, y nosotros ofrecemos ese empleo. Sin embargo, nosotros vamos con miedo por la calle. Estoy seguro que voy a ganar porque cumplo con la legislación nacional, autonómica y a la ordenanza de circulación de Sevilla, pero cada actuación con el abogado cuesta pasta y me la tengo que gastar. Pero de Sevilla no me van a mover, me van a tener que echar". finaliza.


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