SEVILLA AL DIVÁN

LA SOLEDAD NO ES UNA ENFERMEDAD, NI UN SENTIMIENTO NI UNA IMPOSICIÓN. ES UNA OPCIÓN.

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Son muchos los que tienen miedo a la soledad o como dicen otros, miedo a sentirse solos. También hoy, se estudia la soledad como una nueva enfermedad diferenciada de la depresión, la cual tiene consecuencias biológicas, psicológicas y sociales definidas. Pero, ¿qué es la soledad?, ¿existen tipos de soledad?, ¿cómo nos daña la soledad? y por último ¿se puede salir de la soledad?. 


Se define la soledad como la carencia voluntaria e involuntaria de compañía, o pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguna persona o cosa. Yo también la definiría como la ausencia de uno mismo, es decir, un sentimiento consecuente con la idea o percepción de no ser capaz de valerse por sí solo o de no ser apto para ser amado o aceptado por una persona o grupo en cualquiera de sus acepciones. Sería esta la soledad enfermiza, pues se desarrolla aun estando cerca de los que te aman.


La soledad "per se" no existe en nuestra sociedad actual, menos cuando se la trata como un sentimiento o emoción. Es más, la soledad es una opción o interpretación individual, al igual que la mal llamada soledad impuesta, ya que, deriva de ideas que vienen a nuestra mente, como: “No puedo vivir solo, no soporto la soledad, nunca encontraré a nadie que me ame, todos me miran mal, nadie me quiere, no le importo a nadie, me siento vacío (otro falso sentimiento o emoción), necesito a alguien para poder hacer mi vida, etc.” 


Hay un problema social, sí, pero no es la soledad, es una educación arcaica que nos ha hecho creer que vivir solos, estar solos o desarrollar cualquier tarea lúdica en soledad es una debilidad humana. Grave error. La soledad nos lleva al autoconocimiento, a la capacidad de conectar con nuestro verdadero yo, en un acto de comprensión y aceptación de lo que uno y la vida son. 


Y no confundáis, no os propongo un viaje hacía el interior o al laberinto infinito del mal usado inconsciente, sino al conocimiento de uno mismo a través de la interacción consciente y constante con nuestro entorno. Siendo protagonistas de nuestras vidas sin oposición, un constante flujo de manifestaciones recíprocas. 


Decía Schopenhauer que la oposición de la voluntad a dejar que lo que repele llegue a ser conocido por el intelecto es el punto a través del cual la locura puede abrirse paso a través del espíritu. Es por eso necesario para el ser humano dejar de negar la soledad por su miedo, puesto que la negación lo traumatiza y bloquea, impidiéndole comprobar que su ser, está preparado para socializarse de forma adecuada aun estando solo. Qué es capaz de responder al entorno de una manera eficaz y sana desde la plenitud de su soledad hasta su desarrollo colectivo e individual. 


No necesitamos de alguien para vivir, necesitamos interactuar y formar parte de lo que nos rodea para vivir. Activar la “voluntad de poder”. El medio para conseguir sentirse realizado es la voluntad, el proceso a través del cual uno se vence a sí mismo, rompiendo sus propios límites. La soledad no se vence buscando dentro de uno mismo, sino a través de la expresión exterior de lo que uno es, algo que requiere esfuerzo e implica aceptar la existencia de motivos tales como el orgullo, que no es algo de lo que sentirse avergonzado, sino un sentimiento natural que hemos de aceptar y comprender. 


El único miedo que debe tener el ser humano es a tener miedo no la soledad. Este miedo ha provocado una evolución tecnológica y virtual de la sociedad, las redes sociales, y que yo llamaría, redes asociales, pues han conseguido que el ser humano se aísle y se haga más egoísta, dejando atrás su capacidad de empatizar y dejando de formar parte de un entorno vivo y presente. Hoy día la aceptación de uno mismo, pasa por figurar en Instagram, por obtener mil me gustas y ser seguido en tus comentarios. Una forma más evolucionada de la mayor torpeza que puede cometer el ser humano, que es buscarse en los demás y que es muy diferente a ser con y a través de los demás. 


Practica la vida a través de tu individualidad con el objeto de conocerte y conocer, vivirte y vivir, con plena conciencia de tu presente, tomando parte de todo, contribuyendo con lo que eres a construir un ser más colectivo, aportando a lo que te rodea tu propia esencia, tu diferencia, asumiendo y aceptando que todo es sin juzgarlo, solo así, podrás vivir con la idea de que formas parte de tu vida, algo que nunca te llevará a pensarte solo ni a estar solo. 


PRACTICA LA SOLEDAD Y DESCUBRE EL ARTE DE VIVIR CONTIGO MISMO.