El profesor Miguel León Portilla es investido como Doctor Honoris Causa por la US en México

​El antropólogo es considerado uno de los más grandes historiadores del siglo XX, con una amplísima producción centrada preferentemente en el periodo indígena y español de México
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El Teatro Juan Ruiz Alarcón del Centro Cultural Universitario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha sido el escenario en el que el rector de la Universidad de Sevilla, Miguel Ángel Castro, ha investido como Doctor Honoris Causa al historiador Miguel Ángel Portilla. El acto ha sido presidido por el rector de la UNAM, Enrique Grau Wiechers. El profesor Miguel León Portilla es considerado uno de los más grandes historiadores del siglo XX, con una amplísima producción centrada preferentemente en el periodo indígena y español de México.


Durante el solemne acto de investidura como Doctor Honoris Causa, Miguel Ángel Castro, rector de la Universidad de Sevilla procedió a la imposición y entrega de las insignias que protocolariamente componen este ritual: el Libro de la Ciencia (‘que os cumple cultivar y difundir’), la Medalla (símbolo del corazón), el Birrete Laureado (distintivo del Magisterio), el Anillo (que la Antigüedad entregaba como emblema del privilegio de firmar y sellar), y los guantes (símbolo de la pureza).


Finalizada la entrega de atributos Miguel León- Portilla comenzó su discurso de investidura con las siguientes palabras “Puerta abierta hacia el Nuevo Mundo ha sido por siglos Sevilla. Lo fue a partir del primer viaje que llevó a Cristóbal Colón a las Antillas y más tarde en tantos otros con rumbo a la Tierra Firme, en Centroamérica y a Veracruz. Sevilla custodia en el Archivo de Indias la memoria histórica de Hispanoamérica en sus múltiples relaciones con España.”


Tras agradecer a la Universidad el doctorado realizo una reflexión sobre las conexiones de Sevilla y México a través de las figuras de Nicolás Monardes y Bartolomé de las Casas, y el leones fray Bernardino de Sahagún. “De modo parecido a Nicolás Monardes en la medicina o Bartolomé de las Casas en la defensa de los derechos humanos, fray Bernardino en el saber acerca del Otro y en el saber acerca de la cultura, sobresalen a la luz de la historia universal. Y como hispanoamericano diré que esos tres hombres extraordinarios han tendido un puente de acercamiento entre Iberoamérica y España.” Sevilla, dijo el historiador y antropólogo mexicano, también cambió su vida, pues en 1964, durante un congreso internacional de americanistas, conoció a su compañera de vida: Ascensión. Previamente, Ramón María Serreras, padrino del doctorando, destacó que el autor de "La Filosofía náhuatl" y “Visión de los vencidos” es de los intelectuales de mayor prestigio de México y uno de los más grandes historiadores del siglo XX.


“Don Miguel ya hace tiempo que es historia viva de México porque nos puso en contacto directo con la voz del indígena, con la voz de los vencidos. Nos ha remitido al estudio de otra cultura, de una sociedad distinta a la europea; ha sido una voz sonora en la defensa de los pueblos indígenas durante más de 60 años”, expuso. Su producción académica abarca cerca de medio centenar de libros, 31 de ellos traducidos a idiomas distintos al español. Cuenta también con más de 500 artículos de investigación y más de 30 doctorados de universidades como las de Tel Aviv, Complutense de Madrid, Alcalá de Henares, Universidad de Carolina, de Praga, de Guadalajara, Boliviana de Venezuela, de La Habana, Autónoma Metropolitana y Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, entre otras.


“Quiero expresarle en nombre propio y de mi universidad nuestro mayor agradecimiento al admirable profesor, al brillante historiador, al historiador de las voces sin voz, al escritor sensible, al filólogo erudito y al admirable antropólogo que con generosidad y cariño ha aceptado la invitación para formar parte del nuestro claustro de doctores”, afirmó Castro Arroyo durante la sesión solemne. “Nuestro recorrido de cerca de nueve mil kilómetros de distancia fue para sumarlo con orgullo a usted, doctor León-Portilla, a nuestro claustro, pero también para que nuestra universidad se una en lo académico, histórico y universal a la UNAM". “Hoy celebramos más que la investidura del admirable filólogo y antropólogo mexicano: la alianza de dos grandes universidades alrededor de su gran figura. Hoy nos aliamos para trabajar por un mundo más sabio, justo y respetuoso. Un espacio en el que todas las lenguas y sensibilidades tengan su sitio”, aseveró.


Durante la ceremonia solemne, el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, definió a León-Portilla como una leyenda y toda una institución. Como historiador y filólogo dio voz a los vencidos y creó, a través de sus estudios de la poesía, las lenguas y la historia indígenas, una nueva forma de literatura. “Una literatura que no sólo narra, sino que reconstruyó la historia de México abriendo nuevas perspectivas a nuestro pasado y dándole orgullo y estampa a nuestro presente”, subrayó.


Al solemne encuentro asistieron familiares del principal experto en estudios sobre el pensamiento y la literatura náhuatl; los exrectores de la Universidad Nacional, Juan Ramón de la Fuente, José Sarukhán, Guillermo Soberón, Octavio Rivero y Pablo González Casanova; integrantes de la Junta de Gobierno; funcionarios de la embajada de España en México, así como autoridades de diversas instituciones de educación y antropología e historia del país.

Al finalizar el acto, que fue retransmitido en directo por el canal Cultural Unam, un coro interpretó el Gaudeamus Igitur.