La directora de la Fundación Barenboim-Said visita el taller de canto de la escuela de verano de Polígono Sur

La comisionada del Distrito sevillano y la delegada de Educación de la Junta de Andalucía estuvieron presentes ​en la actividad, que se realiza desde hace tres años por el órgano autonómico
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La comisionada para el Polígono Sur, Mar González; la directora gerente de la Fundación Barenboim-Said, Muriel Páez; y la delegada de Educación de la Junta, Francisca Aparicio, acompañadas por la directora de la Asociación Entre Amigos, Irene Marco, han visitado esta mañana el taller de música y expresión corporal que esta entidad pública andaluza realiza desde hace tres años en las escuelas de verano organizadas por Entre Amigos en este barrio sevillano. 


Las escuelas de verano, que en Polígono Sur rozan las ochocientas plazas, permiten continuar con la atención socioeducativa a los menores durante las vacaciones, manteniendo sus rutinas y los hábitos de ocio saludable, además de facilitar la conciliación familiar y proseguir con los programas de garantía alimentaria que se desarrollan durante el curso. La Fundación Barenboim-Said, en respuesta a una demanda de la Asociación Entre Amigos, colabora desde hace años en su escuela de verano con un taller de música y expresión corporal para niños y niñas de tres a cinco años. 


Las sesiones, a las que asisten en torno a 75 menores, están dirigidas por un especialista en educación infantil y se imparten en los colegios Andalucía, Manuel Altolaguirre y Paz y Amistad. A través del canto, el movimiento y la expresión corporal los escolares trabajan aspectos musicales como el ritmo y el repertorio de canciones tradicionales. El taller complementa el proyecto de Educación Musical Infantil que la fundación mantiene desde hace 12 años en los colegios Andalucía, Manuel Giménez Fernández y Paz y Amistad de Polígono Sur, en los que imparte clases diarias de música integradas en el horario escolar a 160 menores de entre 3 y 5 años. 


Las clases se completan con convivencias musicales que reúnen dos veces al año al alumnado de los tres centros para fomentar la relación entre ellos. Mar González ha destacado que los distintos proyectos musicales implantados en el barrio tienen un papel esencial en la educación de los menores, puesto que despiertan su interés por la enseñanza, crean lazos con la comunidad educativa, desarrollan sus capacidades y fomentan la transmisión de valores.


En concreto, la Fundación Barenboim-Said no sólo incorpora los beneficios relacionados directamente con la música desde edades muy tempranas; también trabaja por la convivencia entre las distintas comunidades que forman Polígono Sur, gracias a estos encuentros en los que dos veces al año se reúne a los niños y niñas de los tres colegios implicados para compartir experiencias y fomentar los lazos entre ellos. 


Por su parte, Muriel Páez ha hecho hincapié en la labor desarrollada por la Asociación Entre Amigos a través de las escuelas de verano, a las que la fundación “está encantada de sumarse por tercer año en los meses de julio y agosto, ya que nos permite continuar la labor que venimos realizando durante el curso escolar en los colegios de Polígono Sur”. Si bien las clases de música tienen un componente lúdico, a través del juego se persigue un doble objetivo: fomentar el amor y el interés por la música y, principalmente, educar en valores a los escolares: la música contribuye a reforzar sus habilidades sociales, la autoestima y la confianza en sí mismos, además de fomentar la atención, la concentración y la integración en el grupo.


La delegada de Educación ha destacado la importancia de mantener en verano las actividades educativas como ocurre con las escuelas de verano de Polígono Sur, y ha insistido en la relevancia de la música como medio de enseñanza y como elemento transmisor de valores. Entre Amigos es una entidad que trabaja desde hace más de 30 años por la dignificación de las condiciones de vida en el Polígono Sur, con actividades vinculadas a la infancia y juventud y al trabajo con familias. Este año es responsable de una de las escuelas de verano del barrio, con 340 plazas, que incluye actividades como talleres creativos, cocina, visita a las piscinas, informática, deporte, refuerzo escolar o música.