José Luis Ortiz Nuevo asegura que la dirección de la Bienal de Flamenco "no es una aventura fácil, pero es apasionante"

Muñoz ha destacado que esta XX Bienal "implica un esfuerzo especial" para lo que "no hay mejor persona que el fundador de este festival"
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El director de la próxima Bienal de Flamenco, José Luis Ortiz Nuevo, ha asegurado que estar al frente de la XX edición del festival "no es una aventura fácil, pero es apasionante", al tiempo que ha destacado que "llega con la ilusión y las ganas equiparables a las de un padre al encontrarse de nuevo con su hijo". 


Ortiz Nuevo ha participado este martes en un desayuno informativo junto al concejal delegado de Hábitat Urbano, Turismo y Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, Antonio Muñoz, presentando los futuros cambios que tendrá este festival, entre los que han destacado la elección de un responsable artístico y un grupo de "expertos" distintos en cada edición.


El director de la Bienal ha comenzado dando las gracias y bromeando con su edad, "tengo casi 70 años de edad civil, pero de edad mental casi 218 años". Además, "ha pedido disculpas por todo lo haya podido hacer mal anteriormente" y ha recordado cuando le dijo a Paco de Lucía y a Cristina Hoyos que si querían trabajar en la Bienal tenían que presentar un espectáculo nuevo "Nunca estaré lo suficientemente arrepentido de haber dicho esa chulería", ha señalado. 


Del mismo modo, ha explicado cuales son las bases que va a seguir para esta nueva edición, reafirmando que "el flamenco no está solo en el mundo", por lo que se acercará al cine o la literatura. "La Bienal de Flamenco debe ser un lugar de encuentro, no solo para el espectáculo, sino también para la investigación o la difusión", subraya, al tiempo que apunta: "Me gustaría que los colegios sevillanos cuando se celebre el festival repartieran un cuaderno para que los alumnos supieran lo que está ocurriendo en su ciudad". 


Por su parte, el delegado de Cultura ha explicado que Sevilla "se juega mucho" con este festival al ser la cuna del flamenco, por lo que cualquier iniciativa del gobierno local no ha tenido otro objetivo que el de "consolidar, relanzar y fortalecer la bienal". "Con este cambio de modelo, tratamos de gestionar todo a través de un grupo de trabajo, intentando alejar el festival de los vaivenes políticos y de las coyunturas que puedan concurrir", ha señalado. 


De igual manera, ha asegurado que con la elección de un responsable artístico en cada edición, evitan tener "enjaulado" este evento tan importante a una sola persona. "En un mundo tan complejo y variopinto como es el del flamenco, creo que estamos propiciando que en función del comisario de cada edición se dé la oportunidad a nuevas ideas y proyectos", subraya. 


Por otra parte, el delegado de Cultura ha destacado que elegir a un nuevo responsable artístico para la edición número XX, que tendrá lugar el año 2018, a través de un grupo de expertos, llega un poco tarde", por lo que "considerando que esta Bienal implica un esfuerzo especial y necesita revisar los valores del flamenco, no hay mejor persona que el fundador de este festival".


LA PROGRAMACIÓN ESTARÁ ANTES DE FINAL DE AÑO


Asimismo, se ha comprometido a que antes de que termine este año esté disponible la programación del festival. "En enero del año 2018 hay un evento importante en Madrid, que es Fitur, y nos gustaría llegar con los deberes hechos para que se pueda comercializar fuera de Sevilla lo antes posible", resalta. De la misma forma ha indicado que la previsión del presupuesto para el festival se hará con la cantidad de la edición pasada, "todo lo que puede ocurrir es que nos encontremos una subida del 5, 10 ó 15 por ciento", ha afirmado.


También ha recalcado que todavía "hay asuntos pendientes", como la internacionalización de la Bienal o si debe estar o no en seno del ayuntamiento. "El festival para acceder a los fondos del Ministerio de Cultura debe solicitar subvenciones y concurrir en esa convocatoria con otros festivales, que con todos mis respetos, son de menos entidad. Probablemente con una fundación donde pudiera estar Cultura la espera estaría salvada, entre otras cosas, porque el tope establecido por el Gobierno dejaría de existir".