Inspeccionados más de mil taxis y VTC en cuatro meses, de los que el 16% han sido sancionados

Las actuaciones se han hecho dentro del plan de actuación puesto en marcha por la Delegación de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, especialmente en el aeropuerto y en Santa Justa
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TaxisSevilla

La Policía Local de Sevilla ha inspeccionado más de un millar de taxis y de vehículos de alquiler con conductor en cuatro meses, de los el 16 por ciento han sido finalmente sancionados por algún tipo de irregularidad, dentro del plan de actuación puesto en marcha por la Delegación de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, dirigida por Juan Carlos Cabrera, especialmente en el aeropuerto y en Santa Justa.


Según los datos presentados en el Instituto del Taxi, recogidos por Europa Press, entre marzo y junio, se han inspeccionado un total de 572 taxis y 476 VTC, lo que supone un total de 1.048 vehículos, de los que han sido sancionados 68 taxis y 97 VTC.


Al hilo de esto, cabe recordar que las inspecciones y denuncias pueden ser por diferentes motivos, entre los que se encuentran irregularidades respecto al permiso de conducir o infracciones de tráfico, pero también otras relativas al servicio en sí mismo, como cobros abusivos en el caso del taxi o por no llevar rellena la hoja de ruta o por captación indebida en los VTC. En este sentido, un total de siete vehículos de ambos sectores han tenido que ser inmovilizados.


Igualmente, durante las labores de inspección de la Policía Local, se han detectado 19 vehículos particulares sin autorización cuya acción suponía "intrusismo". Esos 19 vehículos han sido detectados en las 963 inspecciones a coches particulares realizadas por los agentes de seguridad municipales, siendo denunciados 238 mayoritariamente por distintas causas ligadas a infracciones viales.


El citado plan de actuación fue puesto en marcha después de que, tras desembarcar en septiembre de 2016 Cabify en Sevilla capital, tanto dicha empresa como otras de su sector vinieran denunciando no pocas situaciones de violencia, acoso o coacciones a sus conductores, mientras el sector hispalense del taxi alertaba de presuntas situaciones de "intrusismo" protagonizadas por conductores de vehículos de transporte concertado, cuya regulación es diferente a la de los taxis y más restrictiva.