La sala Atín Aya acoge la exposición "Ocaña, la pintura travestida", la primera dedicada al artista de Cantillana

Como conmemoración del 70 aniversario del nacimiento del artista, la muestra podrá visitarse del 28 de junio al 1 de octubre
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La Sala Atín Aya acogerá entre el 28 de junio y el 1 de octubre la exposición `Ocaña, la pintura travestida´, una muestra antológica organizada por el Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla-ICAS y comisariada por Joaquín Recio y José Naranjo Ferrari, que recupera la obra desarrollada en los últimos años de vida del malogrado artista de Cantillana José Pérez Ocaña (1947-1983).


Esta última época de Ocaña, entre 1975 y 1983, está considerada por la crítica en general y por gran parte de su público como lo mejor de su pintura. El dramático suceso que acabó con la vida del pintor en 1983 truncó un momento lleno de vitalidad artística. Esta etapa fue muy prolífica y sus temas populares o religiosos tomaban vida en soportes innovadores como papel de embalar o cartones. Ocaña nunca dejó de crear con imaginación y fantasía. Así en 2017, cuando se conmemoran el 70º aniversario del nacimiento del pintor, llega a Sevilla, una ciudad vital para el artista, una exposición largamente demandada en la que se podrá disfrutar de la luz y el color de un artista que hoy se reconoce como un revolucionario de nuestra contemporaneidad.


Han hecho falta cuatro años de intensa labor para lograr traer a Ocaña a la actualidad cultural de Andalucía. En “Ocaña, la pintura travestida” los comisarios han seleccionado de la amplia y prolífica obra del artista cantillanero lo mejor de sus distintas épocas pictóricas, ofreciendo por primera vez en Sevilla todos los acrílicos de su obra final, justamente antes de su fatal muerte. La de Sevilla será una de las exposiciones más grandes dedicadas a este artista, y en ella el espectador podrá descubrir los matices de su pintura (incluso de su escultura-se expone una de sus criaturas de papel maché-) además de conocer la personalidad del pintor a través de objetos personales y elementos que describen al personaje que interpretó como mito contracultural: bombín, gafas y apuntes.


Entre las obras expuestas destaca ‘Mi Velatorio’ o ‘Premonición’ (1982), una obra de gran formato nunca vista en la ciudad de Sevilla, recientemente restaurada por la Diputación de Córdoba, en la que Ocaña se ve en su velatorio junto a amigos como Alejandro, Nazario o Fernando Roldán. El artista sevillano, explica Joaquín Recio Martínez, "exploró diferentes expresiones artísticas, incluyendo las obras performáticas: no se puede entender a Ocaña sin ese volcán creativo que le hacía considerar las exposiciones como lugares habitables. Era un artista pleno y su vida estaba rodeada de su intuitiva mirada de artista”.


“En realidad Ocaña era profundamente antiburgués, muchos le han nombrado símbolo de la contracultura de la Transición, pero lo que Ocaña representaba y vivía con orgullo era el lumpen. Esa palabra fue muy popular entonces. El lumpen, es un personaje que militaba en los movimientos de izquierdas sin mostrar un compromiso certero, firme con el ideal revolucionario. No sirve a ninguna causa, ni tiene un objetivo claro en la vida, sino que se deja enredar, a regañadientes, en las aventuras que le salen al paso. Ocaña no acabó de sentirse cómodo en la izquierda más ortodoxa, le gustaba más el anarquismo” ha dicho Shangay Lily sobre el artista.


IU PIDE UNA CALLE 


En otro orden de cosas, Izquierda Unida propondrá en el Pleno de este viernes, a través de una moción urgente, que se rotule una calle de la ciudad de Sevilla con el nombre del pintor José Pérez Ocaña, quien ha pasado a la historia de nuestro país por haberse convertido en un referente de los movimientos pictóricos de vanguardia de la década de los 70 y principios de los 80 y por ser también un icono de la cultura transgresora en los años de la Transición.

Según ha explicado el portavoz municipal de IU, Daniel González Rojas, con esta propuesta la formación de izquierdas pretende que Sevilla se sume a los actos que diversas entidades sociales, instituciones y organizaciones políticas están impulsando este año, en memoria de Ocaña, con motivo del 70 aniversario de su nacimiento.

“Entendemos que Sevilla podría celebrar esta efeméride y dar un paso más en el reconocimiento a la vida y obra de Ocaña dedicándole una calle a este pintor que tanto amó la libertad, la vida y a esta ciudad”, ha señalado González Rojas. Por ello, la intención de IU es que el resto de grupos municipales se adhieran a esta iniciativa y vuelva a suceder lo que ya ocurrió en 2013, cuando toda la Corporación hispalense se unió para conmemorar el 30 aniversario de la muerte de este gran artista andaluz.

Cabe recordar que el Ayuntamiento aprobó entonces por unanimidad una moción destinada a dar a conocer la obra de Ocaña mediante distintas iniciativas, como la celebración de mesas redondas, pasacalles, exposiciones y un gran acto popular e institucional que tuvo lugar en la Alameda y que incluyó la colocación, en su honor, de una placa cerámica, diseñada por el dibujante Nazario, en la fachada del centro cívico de la Casa de las Sirenas.