GAUSS, EL PRÍNCIPE DE LAS MATEMÁTICAS

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Gauss

Escribir un artículo de opinión basado en la biografía de un matemático ilustre parece bastante osado, pero si ese matemático es nada más, y nada menos, que Gauss, la osadía desaparece dando lugar a múltiples aspectos interesantes y anecdóticos que rodean la vida del considerado “El Príncipe de las Matemáticas”. 


Su nombre completo era Johann Carl Friedrich Gauss, nació el 30 de abril de 1777 y dejó este mundo el 23 de febrero de 1855. Ya, desde pequeño, despuntaba el ingenio de nuestro amigo Gauss. Aprendió a leer solo sin que nadie le ayudara. Con tan solo 3 años corrigió en su cabeza un error de su padre mientras éste realizaba, en voz alta, un conteo de pago de sus empleados. Pero ahí no queda su precoz facilidad para la aritmética. 


Teniendo Gauss diez años, su profesor quería estar tranquilo durante unos minutos, por lo que les puso a sus alumnos la tarea de sumar los cien primeros números naturales (1+2+3+4...), con la seguridad de que esta operación les llevaría mucho tiempo. Sin embargo, el pequeño Gauss en muy pocos segundos levantó la mano y le llevó a su profesor la solución, 5050. El profesor, extrañado de la respuesta correcta, le invitó a que explicara cómo lo había hecho. 


Gauss comentó que se había dado cuenta que 1+100, 2+99, 3+98, etc., siempre daba 101 y como se tienen 50 parejas posibles, la respuesta es 50x101=5050. Ahí tenemos la base de la fórmula de la suma de los primeros términos de una progresión aritmética. Cuenta la leyenda que, además de la sorpresa de su profesor, se llevó una reprimenda en forma de golpes y castigos. Hay que decir en defensa de su profesor, que fue éste el que ya predijo el ingenio de Gauss y le ayudó a formarse matemáticamente con su tiempo y con el préstamo de libros científicos que, debido la precaria situación familiar de los padres de Johann Carl, nunca hubiese tenido posibilidad de llegar a ellos. 


El nombre de este profesor rural era Büttner. Fue su profesor el que, viendo sus grandes posibilidades, lo presentó ante el duque de Brunswick. Éste quedó fascinado por lo que había oído del muchacho, y por su modestia y timidez, por lo que decidió hacerse cargo de todos los gastos de Gauss, que permitió asegurar que su educación en el bachillerato llegara a buen fin. 


En 1796 descubrió el método de construcción del Heptadecágono, y dio el criterio necesario y suficiente para que un polígono pueda ser dibujado. En 1799 realiza su tesis doctoral, en la cual demuestra de forma precisa el Teorema Fundamental del Álgebra. Es cierto que una prueba casi completa de dicho teorema fue hecha por Jean Le Rond d’Alembert anteriormente, pero fue nuestro protagonista el que la demostró con rigurosidad. 


En 1801 publicó el libro Disquisitiones Aritmeticae, con seis secciones dedicadas a la Teoría de números. Ese mismo año predijo la órbita del asteroide Ceres aproximando parámetros por mínimos cuadrados. En 1809 fue nombrado director del Observatorio de Göttingen. En este mismo año publica Theoria motus corporum coelestium in sectionibus conicis Solem ambientium describiendo cómo calcular la órbita de un planeta y cómo refinarla posteriormente. Profundiza sobre ecuaciones diferenciales y secciones cónicas. 


En 1823 publica Theoria combinationis observationum erroribus minimis obnoxiae, dedicado a la estadística. En este trabajo aparece la Distribución Normal y la Campana que lleva su nombre y que tantos quebraderos de cabeza ha suscitado en los alumnos/as de Bachillerato. Hay que aclarar que Gauss no fue el primero en hacer referencia a la distribución normal. 


Mostró un gran interés en geometría diferencial y su trabajo Disquisitiones generales circa superficies curva publicado en 1828 fue el más reconocido en este campo. En dicha obra expone el famoso Teorema Egregium. De esta obra se deriva el término Curvatura Gaussiana. En 1831 se asocia al físico Wilhelm Weber durante seis fructíferos años en los que realizan investigaciones sobre las Leyes de Kirchhoff, publicaciones sobre magnetismo y construyen un telégrafo eléctrico primitivo. Aunque a Gauss le desagradaba dar clases, algunos de sus alumnos resultaron destacados matemáticos como Richard Dedekind y Bernhard Riemann.


Resumiendo: Matemáticas, Física, Astronomía, Química, Ingeniería,… pocas son las partes de la ciencia en las que no aparezca nuestro querido Gauss. De ahí el dicho de los estudiantes que dicen con sorna: “Cuando te lleves a la boca la cuchara de la sopa, fíjate que te puedes atragantar con el gorrito de Gauss”. (Fuentes: Wikipedia y diariodeunteleco)