La mesa de trabajo del monasterio de Santiponce incluye la "situación de Itálica" por la falta de personal

Mientras aún se espera la restauración completa del monumento, el yacimiento arqueológico sufre los efectos de la asfixia presupuestaria
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La "mesa de trabajo" creada en Santiponce en torno a la situación del monasterio fortificado de San Isidoro del Campo, fundado en 1301 por Guzmán el Bueno, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y donde fueron expoliados dos azulejos del siglo XVI, se reunirá de nuevo el miércoles, con un orden del día que incluye además el estado del conjunto arqueológico de Itálica, cuyas visitas han quedado limitadas a la zona del anfiteatro, a cuenta de la falta de personal. En el orden del día de la nueva sesión, recogida por Europa Press, figura tanto una dación de cuentas de las últimas actividades y maniobras de la campaña promovida por el colectivo para difundir y promocionar este enclave histórico, como un seguimiento de las "propuestas" para la consecución de dicho fin. 


Además, figura en el orden del día la "situación" del yacimiento arqueológico de Itálica, ubicado también en Santiponce y que pese a ser objeto de un proyecto de candidatura a la declaración de Patrimonio de la Humanidad, sufre los efectos de la asfixia presupuestaria. Y es que después de no pocas incidencias en sus horarios a cuenta de la falta de efectivos en su plantilla de vigilantes, por la no cobertura de las bajas y vacantes, las visitas han sido recientemente reducidas al anfiteatro romano, debido a la falta de personal. 


Este grupo de debate nació después de que la situación del monasterio de Santiponce, una joya artística que combina el arte gótico, el mudéjar y el barroco, pero que no goza de suficiente proyección y conocimiento por parte de la sociedad civil, saltase al primer plano de la actualidad a cuenta de la sustracción de dos azulejos del siglo XVI, obra del ceramista Niculoso Pisano, que ornaban una de las paredes del majestuoso Claustro de los Muertos. 


Además, el monumento sigue a la espera de su restauración completa. Y es que el sector del claustro principal y la torre barroca, por ejemplo, están pendientes de una actuación de rehabilitación como la acometida años atrás sobre el ala correspondiente al Claustro de los Muertos y la capilla del Cristo de Torrijos. En todo ello incide el hecho de que el monumento está gestionado por la Junta de Andalucía mediante una cesión de usos, pero pertenece a la Fundación Casa Álvarez de Toledo y Mencos.