SALUD Y AMORQUÍA

INTEMPERIE

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AlfonsoOate 1

Intemperie es una novela escrita por Jesús Carrasco en 2014. Convertida en un éxito editorial dentro y fuera de España, la obra tiene una gran calidad literaria, con una prosa que le debe mucho a Cormac McCarthy, a Miguel Delibes y tal vez una pizca a Alfonso Grosso. La novela de Carrasco narra la huida de un niño a través de un paisaje desolado por la sequía. En aquel ambiente árido, solo hallará protección en un viejo cabrero, frágil dique a un mundo adulto que se nos presenta deshumano y violento, de ogros y secuaces.


Lo que se cuenta en Intemperie no es una elucubración elegante sobre el vacío, no es un ejercicio de estilo, sino una realidad que ya campea por delante de nuestras narices y que esquivamos mirando a otro lado. Se calcula que de los 270.000 menores que han entrado en Europa con la mal llamada crisis de los refugiados, unos diez mil han desaparecido. Es cierto que una parte de estos se encuentren con sus familiares sin conocimiento de las autoridades, pero también es verdad que muchos han sido secuestrados y son víctimas de redes mafiosas perfectamente vertebradas que se dedican a la explotación sexual y el tráfico de órganos.



Intemperie


Lo que se está produciendo en el Viejo Continente desde hace unos años con los cientos de miles de migrantes que llaman a sus puertas, debería pasar a los anales de la ignominia si la historia no la escribieran las clases dominantes. Convertido el Mediterráneo en una fosa y las fronteras terrestres de Europa en un muro de alambradas donde se conjura la xenofobia, la supervivencia y las inclemencias del tiempo, la política de la Unión Europea se basa en que los países limítrofes –Turquía o Marruecos- hagan el trabajo sucio a cambio de pasta. Es el signo de los tiempos, gente sin escrúpulos que nos gobierna y mueve los hilos de las finanzas y el capital, europeítos de bien desideologizados y añorantes de un pasado que ya no volverá; temerosos del que consideran diferente.


Ante semejante panorama resulta lógico que proliferen los ogros. Siempre existieron y fueron multitud los que ocultaron su condición bajo una sotana; encontrando a sus víctimas entre los huérfanos y los expósitos. Ahora que vivimos en un mundo más sofisticado donde ese ente llamado mercado lo permea todo, las viejas perversiones y abominaciones, fruto del placer de sentir poder sobre el débil, buscan como cualquier industria el máximo beneficio económico. Seguro que lo consiguen. Intemperie.