Sevilla al Diván

ALZHEIMER: QUIÉREME, YO NUNCA ME OLVIDÉ DE HACERLO

Por Juan Luis Murciano
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JuanLuisMurciano

“Junto a la chimenea, Pedro mece sus pesados años. Su mirada, perdida en la llama, busca un recuerdo que lo devuelva a su ser. Hace tiempo que no encuentra sus huellas, se borraron con el último temporal. No fue agradable oír el frío estruendo de la Sombra, tampoco ver arrastrar su manto negro por la antigua alcoba donde dormía María. Ese olor todavía lo acompaña, pues la esencia de la nada embriagó su vida para siempre.

Aquel chasquido en su cabeza, lo dejó sin momentos en su tiempo, sin palabras que pronunciar, solo sentía el zumbido sordo de la tormenta amainada que busca su muerte en el infinito.

Sin ella y sin él. Solo en la más cruel de las soledades. Nada, no había nada, imágenes que iban y venían sin sentido, un rostro sin nombre, un nombre sin cara, una idea sin razón y una razón sin idea que era razón.

Todo conjugaba en un caos del que era ajeno. Solo el sonido del balanceo monótono de la mecedora, tenía sentido para él. Le era familiar, lo acompañaba cada día desde hacía años y eso lo tranquilizaba. A través de él, se encontraba por un instante en aquel extraño lugar.

Sus dedos entrelazados, sujetaban con fuerza el temblor de sus manos. Quería agarrar su miedo y este se le escapaba por su lagrimal. Un atisbo de vida que rodaba por su mejilla mustia, perdida en los miles de caminos escritos por la edad.

Hubo un lugar, un tiempo y una vida para Pedro. Hubo un sentido para todo ello. Un principio que no tuvo su final. Su ser lo abandonó antes de acabar. Que indigna la vida, lo dejó perdido para siempre en un chasquido y un vaivén”.

Hacernos mayores, se convierte a veces, en algo complejo y duro. Al igual que existe el dicho popular: “Para morirse sólo hemos de estar vivo”, para esta enfermedad valdría: “Para enfermar de Alzheimer sólo tenemos que envejecer”. Son muchas las personas que ven como sus neuronas dejan de hacer su trabajo, no pueden y debido a ello, su rendimiento cognitivo se va viendo gravemente afectado; memoria, lenguaje, razonamiento, orientación, juicio, conducta, ánimo, iniciativa, todo se va viendo consumido progresivamente.

Somos muchos los que nos preguntamos qué podemos hacer. Muchos los que invierten gran cantidad de su vida a cuidar a estos enfermos, que no olvides, en su mayoría son nuestros padres, abuelos, tíos, etc., seres queridos que antes nos cuidaron a nosotros. Muchas las investigaciones abiertas y centros donde buscan dar una solución eficaz para erradicar esta epidemia que avanza fuerte y grave, consiguiendo hasta ahora, conocerla más profundamente y establecer alguna hoja de ruta que pudiese ayudar a su prevención.


Alzheimer 1


Albergamos una gran esperanza y miramos al futuro con optimismo, pero es cierto, que mientras llegan esas buenas noticias, hay un día a día que se ha de vivir, donde ellos conviven, y participan, donde los cuidadores directos, están agotados y las familias que sobrellevan esta situación van perdiendo calidad de vida y viendo como su economía se debilita, por los gastos que supone hacerle frente. Y aunque lo asumen con cariño, con endereza, a veces, se ven sobrepasados por la dureza de la enfermedad. Y sólo una cosa puede ayudar a sobreponerse, el AMOR, algo que perdura en sus cerebros y que no olvidan, algo que se debe conservar como elemento que previene y mantiene la unidad de la familia y que permitirá que los cuidadores puedan desarrollar su función con ganas y éxito. No te olvides que ellos no olvidan lo que se siente con un beso, con un abrazo, con una palabra amable, o una atención paciente y sincera.

Y tú, yo, los que vamos camino del envejecimiento, tomemos con conocimiento y consciencia aquello que nos dicen, cuídate: aliméntate de manera sana, haz ejercicio frecuente, revitaliza tu mente con actividad intelectual y sobre todo relaciónate, se social, mézclate con la vida y vívela de manera intensa.

Hace bastantes años, un amigo investigador venezolano, me dijo Juan, a partir de los 55 años todos tendríamos que tener una dieta rica en Omega, Ácido Fólico y Vitaminas B6, B12 como prevención fundamental del “efecto aging” (envejecimiento celular). Para lo cual, me invitó a recomendar un batido por su valor regenerador y de prevención, NO CURATIVO, que consiste en mezclar productos como: Papaya, Kiwi, zanahoria, nueces, leche y miel.

Aunque no te olvides de los más importante, PRACTICA LA VIDA, con amor y ganas.