TERRAMAR

¡VIVA JEREZ, VIVA ESPAÑA!

|

17407783 1144944858947456 956782333 o 1

A estas alturas debería sobrar aquello de referirse a Jerez como la Fiesta del Motociclismo, como “la mejor carrera del Mundial”, pero realmente no viene nada mal hacerlo, pues parece que nuestros dirigentes siguen dudando de esta gallina de los huevos de oro y, de vez en cuando, surge ese negro fantasma en forma de titulares de “el Ayuntamiento de Jerez no renovará el Mundial de Motos”, aunque esta no ha sido la ocasión. Este año, a una organización impecable en la que no ha faltado ni la Patrulla Águila del Ejército del Aire, sumamos el triplete español de victorias, con lo cual no podemos pedir nada más. Y vamos a las carreras que es lo que de verdad nos interesa.



La de Moto3 ha sido una de esas carreras que nos gustan a los aficionados, con un grupo compacto con varios favoritos disputándose la victoria, que finalmente fue a parar para el joven Arón Canet, piloto del poderoso equipo Estrella de Galicia que en su segundo año se estrena sobre el escalón más alto del podio. Le han acompañado Joan Mir, otro talentoso piloto cuyo futuro también se antoja halagüeño, y Romano Fenati, quizás uno de los más veteranos de la categoría, un piloto que ha visto como sus contemporáneos como Maverick Viñales, Álex Rins y Álex Márquez han subido a categorías superiores. Pero quizás la gran alegría de Moto3 para quien les escribe ha sido el piloto conileño Marcos Ramírez, debutante este año para realizar la temporada completa, y que ha liderado la cita jerezana en varias vueltas. No ha logrado el podio ni la victoria, que los tenía ahí, pero Marcos ha demostrado por qué está aquí y muy seguro que más pronto que tarde nos da a todos una alegría. Adelante Marcos, el futuro es tuyo.



Carrera aburrida la de Moto2, que no lo ha sido más aún gracias a que Álex Márquez por fin ha inaugurado su casillero de victorias en la categoría intermedia. La caída de su compañero de equipo, Franco Morbidelli, le allanó el camino hacia la meta en un fin de semana donde se ha mostrado intratable. Enhorabuena a Álex pues lo que ha conseguido no es moco de pavo. Es un gran piloto que carga injustamente con una pesada cruz: es motorista profesional y es hermano de Marc Márquez, uno de los grandes talentos de la historia. A Álex se le exige más que a nadie por esta condición, pero Álex, que tiene una gran valía, no tiene el talento natural de su hermano, él consigue las cosas básicamente a base de mucho trabajo y esfuerzo, por tanto, esta victoria será muy especial. Sólo le falta una cosa, creérse que puede aspirar a grandes cosas y liberarse de la tensión de ser hermano de Marc, algo muy difícil, lógicamente, pero si se serena, Álex nos va a dar momentos de gloria en el motociclismo.



Unnamed 44



Y terminamos con MotoGP donde después del Gran Premio de San Marino del pasado año hemos visto a Dani Pedrosa subir a lo alto del podio en la catedral del sur de Jerez. Pedrosa ha hecho el tipo de carreras que le gusta, con las que se siente cómodo y de la única forma que ha demostrado que puede ganar: escapándose. No pondremos en duda su buen hacer, pero lo cierto es que este chico lleva ya 12 años en la categoría reina, en el mismo equipo y ese título mundial que todo el mundo espera de él no hace más que alejarse. Seguramente a él le baste, pero claro, no todas las carreras son así y su trayectoria seguirá siendo más de lo mismo. Marc Márquez le acompañó en el podio estando casi toda la carrera en segundo puesto, y Jorge Lorenzo cerró el triplete español de MotoGP estrenándose en el podio con su Ducati. Los pilotos de Yamaha oficiales cierran una carrera para olvidar, con Viñales en una modesta sexta plaza y Rossi en la décima. Ambos han reportado grandes problemas con las prestaciones de sus neumáticos. 


La clasificación del mundial se aprieta y Rossi, Viñales y Márquez se encuentran en un puño. Próxima cita con las dos ruedas en el circuito de Le Mans-Bugatti en el GP de Francia dentro de 15 días. Y la semana que viene, el GP de España de Fórmula 1 en el circuito de Montmeló, casi nada.


Foto: Honda Racing Club