Málaga 4-Sevilla FC 2: Dura derrota como acicate para proteger el puesto Champions

​Los de Sampaoli siguen no certifican su clasificación para la próxima Liga de Campeones y dicen, prácticamente, adios al tercer puesto
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El Sevilla FC se ha complicado sobremanera la clasifición para la máxima competición continental de clubes tras una dolorosa derrota en Málaga. Si bien es verdad que todo depende de los hispalenses, el más mínimo tropiezo pued, dar al traste con el objetivo que serviría para ponerle el broche ideal a una temporada con altibajos pero que acabará, o eso se espera, como una de las campañas con mayor puntuación en la historia de la entidad, lo que da una muestra de dimensión alcanzada por el club. 


A estas altura de la temporada, con tanto en juego, no valen medias tintas. Y en eso, otra vez, Sampaoli se equivocó. Darle la camiseta de titular a tipos tan sospechosos como Kranevitter e incluso a Pareja es demencial. Si el argentino es indiscutible, uno no quiere ni pensar como se encontraran los otros centrales de la plantilla, porque si están por debajo del nivel del futbolista que hoy llevaba el brazalete, da mucho que pensar. Precisamente, el central fue protagonista, negativo siendo benévolos, de dos de los cuatro goles malaguistas. El del empate, marcado por un Sandro al que habría que ir firmando ya, y del gol que cerró el marcador tras cometer un torpe e innecesario penalti, muy rigoroso en todo caso, pero penalti para el colegiado, y no hay más que hablar. 


Y eso que el Sevilla pudo haber jugado hoy uno de los mejores partidos, si me apuran el mejor, desde esa caída en picado que ha levantado más alarmas de las necesarias hasta este momento. Jugó el Mudo Vázquez, muy bien por cierto, además con acierto goleador, pues hizo los dos goles sevillistas, el que abría el marcador tras una soberbia jugada que acabó con Ben Yedder sirviéndole el balón al corazón del área para que el técnico mediapunta remachase. Poco después, Correa volvió a demostrar sus dotes como velocista y en la conducción, pero volvió a penar donde no lo hacen los futbolistas que valen millones de euros, en el arte suprema. Tras quedarse solo ante Kameni, lanzó el balón fuera. De todas formas, por lo que apunta y por sus condiciones, conviene esperarle.


Cayó como un jarro de agua fría ese gol, pero los sevillistas no se descompusieron. Siguió a lo suyo, que es tocar y tocar, querer hacerlo bonito y dominar. Le sirvió para empatar, cuando el Mudo cazó otro grosero error, esta vez de Luis Hernández. Correa, poco después, hizo una de esas jugadas que, de acabar en gol, se repiten en los informativos, pero tras una carrera de 70 metros no llegó con fuerzas y golpeó sin precisión fuera del arco. La tuvo también Iborra, pero su cabezazo lo sacó Kameni. Y el que no falló fue Diego Llorente, que la puso de cabeza lejos del alcance de Sergio Rico tras una falta sacada por Sandro, el hombre del partido.


Entraron Jovetic y Vietto, pero poco aportaron. Y así con el equipo de Sampaoli volcado, llegaba el infantil penalti de Pareja, que Rico le sacaba a Sandro pero que Juankar aprovechaba para sentenciar el partido. De esta forma, tan dolorosa y cruel, el Sevilla se despedía del tercer puesto y se complicaba el cuarto, porque a pesar de dominar y ser tan jugón, su endeblez atrás le castigó un día más. Ese es el resumen del partido ante el Málaga y de toda la temporada en realidad. Cuando hubo de competir de verdad, el equipo se cayó. No será solo un error de planificación.



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