SEVILLA AL DIVÁN

LA CULPA LA TIENES TÚ

​Por Juan Luis Ruiz
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Juanlu

Sí tú, ya está bien de esconderte entre tus miedos y corporativismos vagos e ineficaces. Sabes que la culpa de lo que está ocurriendo no la tiene tu alumno, ese adolescente que se encuentra desorientado, confuso y que es víctima de su vulnerabilidad y la falta de consenso y estabilidad 

que existe en todos los ambientes. Ya está bien de que te escudes en los padres. No señales a nadie, no cometas el error de cegarte por la impotencia que sientes al verte atado de pies y manos. Sé que no te sientes apoyado, no por los padres, sino por tu administración, por tu equipo directivo, por leyes que cambian constantemente, por proyectos y programas que cambian continuamente y que no se sostienen porque el político de turno pensó en su voto y no en tu trabajo. Sí, sé que estás saturado, que llevas mucha carga, que son muchas responsabilidades, que la burocracia te absorbe y que tu tiempo es limitado además de enfrentarte a unos cambios hormonales, sociales y políticos muy bruscos y complejos.

Lo sé, lo sabemos. Pero eso no te da derecho a tomar a los padres como rehenes de tus pataletas. No os da derecho a que el mensaje sea “los padres no educan”, “no inculcan valores”, “los padres no nos apoyan”, “nos pierden el respeto”. El respeto lo pierdes en el aula, no te lo pierden los padres. El respeto se pierde cuando te agarras a un parte que no educa ni repara para saldar un conflicto que vendrá a diario. El respeto se pierde cuando no tienes la formación adecuada para solventar estas situaciones, no porque no quieras, sino porque se olvidaron de dártela. No eres maestro, eres profesor de la ESO. Te obligaron a desarrollar temas de memoria y programar actividades curriculares, pero no a formarte en la verdadera dinámica de un grupo de jóvenes en ebullición e inestables, donde el aprendizaje y el desarrollo curricular queda en segundo plano debido a cambios hormonales, no padres, a cambios sociales, no padres, a cambios en las dinámicas de grupos, no padres, a cambios en sus intereses y prioridades no padres, etc. 

No seas torpe, los padres en su mayoría tratan de buscar ayuda, son padres responsables como tú, padres que intentan desarrollar su función y hacer que sus hijos sean buenos niños, que estudien y tengan unos valores que les ayuden adaptarse en la vida. Son padres con ganas de que sus hijos salgan adelante, como tú y la mayoría de tus compañeros. No mal interpretes mis palabras, no seas ciego ni soberbio, sé humilde, escucha, al igual que lo hacemos todos. Sabes que la mayoría de los padres que van a vuestras tutorías son respetuosos, y cuando te exigen, sabes que exigen recursos. 

Sé valiente. Traslada las necesidades, no te quedes en los intereses. Colabora con tu departamento de orientación, un pobre desconocido que cada vez va tomando más importancia. Apoya sus propuestas y exígele que dé respuestas, que elabore programas y protocolos eficaces dentro del centro y que puedan ser continuados fuera. Participa con tu experiencia y tu apoyo, hablando claro y dejando de acusar. Empecemos por decir no eres tú ni yo, sino que no tenemos recursos necesarios, que la situación te supera y que necesitas formarte, aprender y alguien que te oriente. Aprende a desarrollar un CLIMA de clase que ayude a prevenir conflictos, a detectar dificultades e integrar y colaborar.



PlanEstrategicodeConvivenciaEscolar

 

La educación no solo es curricular, no es solo formal. En las Conclusiones del Consejo, de 12 de mayo de 2009, acerca de un marco estratégico para la cooperación europea en el ámbito de la educación y la formación (ET2020), se establecían cuatro objetivos estratégicos para dicho Marco, y donde el tercero de ellos refiere: Promover la equidad, la cohesión social y la ciudadanía activa. Dicho objetivo se fundamenta en lo siguiente: Los sistemas de educación y formación deberían tener el objetivo de garantizar que todos los educandos, incluidos los procedentes de medios desfavorecidos, aquellos con necesidades especiales y los migrantes, completen su educación, recurriendo cuando proceda a la educación compensatoria y facilitando un aprendizaje más personalizado. La educación debería promover las aptitudes interculturales, los valores democráticos y el respeto de los derechos fundamentales y del medio ambiente, así como la lucha contra toda forma de discriminación, dotando a todos los jóvenes de las herramientas necesarias para interactuar positivamente (Comisión Europea, 2009). 

De esta forma España da lugar a un Plan Estratégico de Convivencia Escolar, con el que se pretende, desde el diálogo y el consenso, dar una respuesta eficaz a la necesidad de colaboración y coordinación entre las diferentes instituciones para lograr que los centros educativos sean espacios seguros, libres de violencia, inclusivos y favorecedores del éxito para todos los individuos. Es decir, una educación que englobe tanto lo académico como lo personal, emocional y social, donde se fomente el respeto, la tolerancia, el diálogo y la comunicación para una mejor integración. 

Por tanto, trabajemos en esta dirección. Sí, yo también soy culpable, los padres también son culpables, la administración es aún más culpable con su falta de dotación y aportación de recursos que hagan cumplir su propia legislación. Deja la lucha, tú tienes la formación necesaria para explicar a padres y alumnos tus objetivos y tus carencias. Estás en disposición de colaborar en la elaboración de alternativas que pueden prevenir numerosos conflictos innecesarios, puesto que hay conflictos que son necesarios para desarrollar nuevos puntos de vistas, nuevos consensos para el desarrollo de objetivos continuados tanto de centro como familiares y de barrio. 

Esto no es una utopía. Son muchos centros los que desde hace años han adoptado este compromiso tanto en nuestra provincia como fuera de ella y se nota. Otros están todavía a años luz y otros empezando este reto difícil, necesario y apasionante. Dejemos la lucha, todos somos responsables, todos somos culpables en nuestra medida, pero te lo tenía que decir, deja de señalar a los padres, cambia el discurso, busca el diálogo para la educación, busca tu capacidad para elaborar propuestas creativas y capaces, tienes experiencia, aunque no toda la formación. HABLEMOS NO CULPEMOS, EDUQUEMOS NO CULPEMOS. BUSQUÉMONOS NO NOS CULPEMOS.