El mural dedicado a Pedro Berruezo en el Sevilla FC encara su fase final en el Ramón Sánchez Pizjuán

Se podrá ver prácticamente terminado, a falta sólo de unos últimos detalles, el próximo domingo cuando el Sevilla FC reciba al Villarreal en la segunda jornada de LaLiga Santander
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Apenas un mes después del inicio de los trabajos, el mural en recuerdo a Pedro Berruezo enfila su recta final de tal forma que sevillismo podrá disfrutarlo prácticamente terminado el próximo domingo, día en el que el Sevilla FC recibirá al Villarreal CF a partir de la 20:15 horas, a falta de unos últimos detalles que podrían ultimarse de cara a una inauguración oficial. Tal y como ocurre con Antonio Puerta en la puerta 16 del Ramón Sánchez-Pizjuán, el jugador Pedro Berruezo será recordado en la fachada exterior del coliseo nervionense sobre la puerta 10, en la zona de Gol Sur. Un merecido homenaje del que se informó en la pasada Junta General de Accionistas.


MuraldeBerruezo


Pedro Berruezo cayó desplomado el pasado 7 de enero de 1973, cuando el Sevilla FC se enfrentaba al Pontevedra en Pasarón. Todo el mundo pensaba que sería otro susto, como el sufrido un mes antes en el Sánchez-Pizjuán ante el Baracaldo… Pero el destino había previsto un desenlace fatal que conmocionaría al sevillismo.


El delegado del Sevilla FC, Alonso de Caso pidió al médico del Pontevedra, el doctor Díaz Lema que atendiese al jugador ya que el Sevilla había viajado sin el doctor Leal Graciani, que se había quedado en la ciudad para asistir a un homenaje que se le ttributaba a su padre, Leal Castaño. En realidad, en aquel frío domingo gallego nada iba a salir bien. El jugador fue trasladado primero en camilla a la enfermería, donde le atendió Díaz Lema. Tras un primer intento de reanimarle, el doctor local mandó con urgencia a Berruezo a la cercana Clínica Domínguez, a donde llegó aún con vida, aunque poco se pudo hacer por evitar una tragedia que para desgracia del sevillismo se repetiría 34 años después con Antonio Puerta.


Han pasado 45 años desde aquel episodio trágico en la historia del Sevilla FC, pero el sevillismo sigue recordando a ese atacante melillense que fue pieza clave en el equipo de finales de los sesenta y comienzos de los setenta, con un bagaje de 135 partidos y 38 goles. En su memoria, el Sevilla destapó una talla en bronce de su figura, que se halla en el vestíbulo de acceso al Ramón Sánchez-Pizjuán.