La Obra Social 'la Caixa' forma a 1.043 personas con riesgo de exclusión en Sevilla desde 2015

Los técnicos de inserción laboral "desempeñan un papel fundamental porque establecen un puente entre las necesidades de las empresas y los apoyos que requieren las personas"
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El programa de inserción laboral de la Obra Social 'la Caixa', Incorpora, ha formado a 1.043 personas en situación de vulnerabilidad en Sevilla desde 2015, consiguiendo un alto nivel de inserción posterior. El 73 por ciento de quienes hacen acciones formativas de potenciación del talento, empoderamiento y fortalecimiento de las actitudes y las aptitudes en Sevilla logran un empleo.


Obra social la caixa


Según ha informado en un comunicado la Obra Social 'la Caixa', ésta ha desplegado en Sevilla tres Puntos de Formación Incorpora -163 en toda España-, gestionados por entidades sociales especializadas en la atención a colectivos en riesgo de exclusión, como personas con discapacidad, parados de larga duración, jóvenes con dificultades para acceder a un empleo, exreclusos, víctimas de violencia de género e inmigrantes, entre otros.


Los Puntos de Formación Incorpora, gestionados en Sevilla por Fundación Proyecto Don Bosco Sevilla, Fundación Mornese y Federación Provincial de Drogodependencia Liberación, han desarrollado hasta el momento 68 cursos, "que se adaptan a las necesidades de las empresas de cada territorio" y se centran en los perfiles más demandados por los empresarios locales. Las acciones formativas, focalizadas en cubrir estas necesidades específicas, incluyen el aprendizaje de competencias técnicas, competencias transversales, además de prácticas no laborales en empresas, que son "un recurso para que los empresarios desarrollen su responsabilidad social".


En el caso de las competencias transversales se ha pretendido empoderar la persona en aspectos que son clave en su búsqueda y mantenimiento del puesto de trabajo (gestión del tiempo, responsabilidad, gestión emocional, autoconocimiento, autoestima, seguridad personal, relación interpersonal, adaptabilidad, etcétera). Para ello, señala que e clave la figura del 'formador Incorpora' -196 en toda España, principalmente pedagogos, psicólogos y educadores sociales-, que ayuda a potenciar los talentos de los participantes.


Hasta el momento, las formaciones de Incorpora han contado con la colaboración de 427 empresas sevillanas que han acogido a los participantes para llevar a cabo la puesta en práctica de sus nuevas habilidades, en sectores como la hostelería y restauración, atención al público, logística, limpieza o jardinería. En lo que se lleva de año, Incorpora ha facilitado 15.852 puestos de trabajo a personas en situación o riesgo de exclusión social en toda España, un 12 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior.


El director general de la fundación, Jaume Giró, destaca sobre el programa, cuya puesta en marcha se remonta a 2006 "en Incorpora se trabaja para mejorar la vida de las personas en situación de vulnerabilidad a través de su inserción en el mercado laboral". Para ello, "se diseñan itinerarios personalizados que permitan desarrollar las habilidades técnicas de las personas pero también, gracias a los formadores, ayudarles a descubrir su propio potencial para que vuelvan a creer en sus capacidades". Incorpora ofrece a las empresas un servicio gratuito de asesoramiento y acompañamiento en acciones de responsabilidad social corporativa, en este caso centradas en la integración laboral de personas en situación de vulnerabilidad.


En los primeros seis meses del año han colaborado con Incorpora 7.004 empresas. El trabajo en red entre el sector empresarial y el social es posible gracias a 405 entidades, que son las encargadas de desarrollar el proyecto en todo el territorio a través de 792 técnicos de inserción laboral. Los técnicos de inserción laboral "desempeñan un papel fundamental porque establecen un puente entre las necesidades de las empresas y los apoyos que requieren las personas", al mismo tiempo que ofrecen un acompañamiento continuado a ambas partes. Tras su éxito en España, el programa se ha implementado también en Hungría, Polonia, Túnez y, desde este año, en Portugal.