Arrancan mañana las obras de restauración de las fachadas del Palacio Arzobispal de Sevilla

La Comisión de Patrimonio ha resuelto aprobar el proyecto de intervención que define una metodología que en todo momento debe respetar las características estructurales y formales del edificio
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Mañana arrancarán las obras de restauración de toda la fachada del Palacio Arzobispal de Sevilla, un edificio que participa de manera significativa en el ámbito más inmediato a la Catedral de la capital hispalense e incluido desde 1987 en la Lista de Patrimonio Mundial promovida por la Unesco. De esta forma, el proyecto, con el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio, supone la restauración de todas las fachadas que el edificio presenta al viario público, en concreto las de las calles Placentines, Don Remondo y Plaza Virgen de los Reyes.


Palacio arzobispal


Así, el arzobispado ha confirmado  que en estas obras de restauración, previstas para no antes de este lunes, se llevará a cabo una restauración de la fachada completa del Palacio Arzobispal, puesto que, tal y como se recogía en un comunicado con anterioridad, "en las fachadas existen daños puntuales que pueden ser considerados como graves, ya que hay peligro de desprendimiento de elementos de cantería".


De hecho, la previsión del inicio de estas obras ha coincidido con el desprendimiento de una figura decorativa de la fachada de este edificio el pasado jueves, ante el que fue necesario el corte del tráfico, al objeto de acotar el perímetro y realizar una inspección, que posteriormente demostró que dicha caída se trataba de "algo puntual". En este sentido, y aprovechando las obras de reparación, el arzobispado ha informado de que, además, se realizará una revisión de la fachada del Palacio Arzobispal en su totalidad, para así prevenir de futuros riesgos.


EL PROYECTO DE INTERVENCIÓN


Para la redacción del proyecto se han llevado a cabo unas tareas de recopilación de información que concluyen que la mayoría de las patologías que afectan a las fachadas suelen venir por causas externas. Algunos de los agentes que participan activamente en el proceso de deterioro son el agua, los agentes atmosféricos y el biodeterioro, según detallaba la Junta de Andalucía en su momento. Además, al estar en calles bastante transitadas supone una exposición constante a los gases de combustión de los coches, la erosión producida por el contacto en las zonas accesibles y manchas de orines.


La mayoría de las patologías se aprecian en los elementos de piedra. También, señala que en las fachadas existen daños puntuales que pueden ser considerados como graves, ya que hay peligro de desprendimiento de elementos de cantería. Se han encontrado desplacaciones y problemas de alveolización, grietas, fragmentación y pérdida de material en algunos elementos sobre todo ornamentales, y un intenso ataque químico de naturaleza orgánica debido a la presencia de palomina y a la contaminación atmosférica.


Por tanto, la Comisión de Patrimonio ha resuelto aprobar el proyecto de intervención que define una metodología que en todo momento debe respetar las características estructurales y formales del edificio, prevaleciendo el respeto a la obra y recuperando y manteniendo todos sus valores funcionales e históricos que la misma ha ido acumulando. La intervención se afrontará desde un enfoque interdisciplinar, con unos protocolos de actuación que garantizan la idoneidad de las intervenciones, y adoptándose el principio de "la mínima intervención" y de reversibilidad en los tratamientos y materiales empleados, ya que ha de ser "fácilmente reconocible y reversible".