OPINIÓN | Cartas al director: Los trapos de la Velá de Santa Ana

​Por Gonzalo García Yangüela
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Un año más los sevillanos y trianeros tienen que soportar ver ondear un trapo preconstitucional en la caseta de la "Velá de Santa Ana" -por cierto, así se ha llamado siempre, de Santiago y Santa Ana, o de Santa Ana, y con inspiración religiosa, pues debe su nombre a que la celebración popular culminaba velando a Santa Ana, desde el siglo XIII. ¿Qué nueva cesión es esta de "Velá de Triana"?- de los socios de gobierno que sustentan al alcalde Espadas.


Vela santa ana


En la caseta de esta chusma no sólo ondea el trapo tricolor, sino que cuelgan carteles de un criminal de la categoría de Ernesto Ché Guevara, el mismo que defendía que “hemos fusilado, fusilamos y fusilaremos”, el que defendía “el odio como factor de lucha, el odio intransigente al enemigo”, usándolo para convertir a sus tropas en “una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar”.


Estos tipos no sólo enarbolan sus trapos y retratos icónicos. Son, además, los que día tras día, están reclamando con la complicidad de medios e instituciones, quién puede o no puede reposar en los templos o qué se puede o no puede recordar, o lo innombrables que son aquellos que evitaron que los templos ardieran. O los que dicen que hay que cambiar de nombre a barrios enteros, o arrancar placas del instituto nacional que levantó miles de viviendas. Estos tipos. Esta chusma. Sigan tratándoles como si su discurso mereciera ser siquiera escuchado, que así nos seguirá yendo.