Ayuntamiento abre una consulta ciudadana sobre la ordenanza para limitar los pisos turísticos

La concentración de pisos se produce especialmente en el Casco Antiguo, con 1.739 registradas de las 2.297 que existen en total, con 7.975 plazas
|

El Ayuntamiento de Sevilla ha iniciado una consulta pública previa a la elaboración de una normativa municipal que regule las viviendas con fines turísticos en la capital andaluza con el objetivo de limitar la saturación de estos inmuebles en determinadas zonas de la ciudad y eliminar sus posibles efectos adversos para los residentes.


Turismo sevilla


La plataforma Decide Sevilla tendrá esta consulta abierta hasta el día 1 de septiembre para recabar la información de los sevillanos sobre la idoneidad de elaborar una ordenanza específica que regule y limite las viviendas turísticas en la ciudad y sobre si esas limitaciones deben adoptarse en toda la ciudad o sólo en las zonas en las que se detecte una mayor saturación. En el documento, se pregunta también al ciudadano sobre su conformidad con el inicio de una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para que las viviendas con fines turísticos tengan una calificación distinta a la residencial, así como sobre las medidas que debe incluir tanto esta modificación como la nueva ordenanza.


La oferta reglada de este tipo de pisos, a 31 de diciembre de 2017, alcanzaba las 2.297 viviendas, con 10.801 plazas, una parte "normalizada del sector turístico que puede dar respuesta a ciertos perfiles de demanda y que puede suponer una fuente de ingresos legítima para hogares y residentes de la ciudad". Sin embargo, existe una oferta no reglada de particulares y empresas, "algo que debe resolverse desde el ámbito disciplinario y con inspecciones", que alcanza unas cifras similares a la de los pisos turísticos legales.


La concentración de pisos se produce especialmente en el Casco Antiguo, con 1.739 registradas de las 2.297 que existen en total, con 7.975 plazas. En Triana, hay 257 viviendas reguladas, con 1.245 plazas. Se indica que el incremento de viviendas turísticas en la ciudad, al igual que en otros destinos, está provocando efectos adversos o no deseados principalmente debido a la concentración en determinadas áreas de la ciudad, lo que puede conllevar un impacto sobre el alquiler y los precios de compra, una reestructuración demográfica por la presencia concentrada de turistas en algunas zonas o problemas de convivencia en comunidades por la coexistencia entre este uso y el tradicional residencial.


La nueva normativa fijaría como objetivo el garantizar la ocupación de los centros urbanos por población residente que permita mantener "su funcionalidad como zonas residenciales icono y reclamo del modo de vida local, pro una parte, además de contar con un alto nivel de calidad de vida y de convivencia ciudadana. Por ello, el Consistorio ve necesario analizar la compatibilidad de este uso de vivienda turísticas con el residencial tradicional, "partiendo de la clarificación del uso urbanístico en que debe encuadrarse el piso turístico y establecer una regulación, complementaria al PGOU, para garantizar la convivencia en armonía".