El Zoosanitario Municipal inicia un plan especial para reforzar los trabajos de control de avispas y abejas en la ciudad

​Se conforman dos equipos con 15 trabajadores y una bolsa de 1.050 horas para atender el previsible repunte de avisos por presencia de panales y enjambres ante un año lluvioso y de gran floración
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El Ayuntamiento de Sevilla, a través de la Delegación de Bienestar Social y Empleo, ha puesto en marcha para los meses de junio y julio un plan especial y urgente que refuerza los trabajos de control de los himenópteros –fundamentalmente, avispas y abejas– que realizan los operarios del Centro Zoosanitario Municipal. Se trata de un plan que se afronta, por tanto, con recursos propios y operarios que habitualmente desarrollan su labor para este servicio público, y consta de una bolsa de 1.050 horas extraordinarias para 15 empleados y empleadas, sin alterar la programación que ya de por sí existe para las tareas de desratización, desinsectación y desinfección (son los llamados tratamientos DDD).


Abeja 2


“La climatología de este 2018, con abundantes lluvias y una gran floración, hacen previsible un repunte de los avisos ciudadanos para controlar enjambres y panales, que deberán atenderse de manera urgente y prioritaria, sin dejar de acometer los trabajos propios de DDD, de ahí este refuerzo, probado hoy en la Junta de Gobierno Local”, según ha dicho el delegado del ramo, Juan Manuel Flores. En concreto, para afrontar las incidencias por las avispas y abejas, se han conformado dos equipos de trabajos hasta completar las horas extraordinarias de tarde –se podrán utilizar para otros casos también urgentes–.


El desarrollo de colmenas, enjambres y panales de abejas dentro del medio urbano puede implicar un grave riesgo cuando aparecen en viviendas, edificios o zonas muy transitadas, sobre todo para personas alérgicas o población especialmente sensible, como niños, ancianos o personas con movilidad reducida. En el caso de las abejas, el equipo de profesionales en DDD del Zoosanitario Municipal recoge las colmenas de esta beneficiosa especie y las dona a apicultores solicitantes. De esta manera, se aúna la necesaria labor sanitaria en la ciudad con la protección de las especies y el medio ambiente.


“El cuidado que se pone en recuperar el máximo de colmenas para integrarlas en el ecosistema apropiado define el espíritu ambientalista de estos profesionales, dada la necesidad de protección de la especie de abejas apis mellifera, cuyas poblaciones están siendo diezmadas”, según ha sostenido el delegado. En 2017, el Zoosanitario atendió 434 avisos por presencia de avispas o abejas y hasta la primera quincena de mayo de 2018 habían sido 139. Los enjambres retirados no suelen alojar menos de 4.000 abejas y los más grandes superan las 15.000. Las colmenas presentan mayor número de individuos, y a veces con un gran peso –una enjambrazón retirada en el barrio de San Jerónimo rebasó los 45 kilos–.