Dos detenidos por estafar 39.000 euros a una mujer simulando ser operarios de una compañía eléctrica en la capital

El 'modus operandi' empleado por los estafadores se centra en elegir como víctima a una persona de avanzada de edad que vive sola y, por tanto, más vulnerable, fácil de convencer
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La Policía Nacional ha detenido a dos personas en Sevilla como presuntos autores de un delito de estafa e intrusismo profesional simulando ser operarios de una empresa de electricidad. Los detenidos seleccionaron previamente a la víctima, especialmente vulnerable por su avanzada edad, fácil de convencer y que vivía sola, a la que realizaron supuestos trabajos de reparaciones en la instalación eléctrica cobrando por ello un precio abusivo de 39.000 euros.


Policia nacional


Según informa la Jefatura Superior de Andalucía Occidental en un comunicado, la investigación se inició una vez que los agentes tuvieron conocimiento por parte de la sobrina de la víctima, extrañada de las operaciones bancarias realizadas por su tía, de que dos personas se habían presentado en el domicilio alegando ser operarios de una empresa de electricidad y le notificaron que debían de realizar un cambio en la instalación que incluía el cuadro eléctrico y todo el cableado de su vivienda. Durante varios días estuvieron supuestamente trabajando en la vivienda, requiriéndole diversas cantidades de dinero en concepto de materiales y servicios prestados, que la víctima fue extrayendo del cajero automático de la entidad bancaria, acompañada siempre por estas dos personas.


Según la Policía, el 'modus operandi' empleado por los estafadores se centra en elegir como víctima a una persona de avanzada de edad que vive sola y, por tanto, más vulnerable, fácil de convencer y que debido a sus capacidades psicofísicas puede facilitar que los autores eludan la acción de la justicia, ya sea por reticencias a denunciar, por vergüenza, ignorancia de este tipo de delitos o deterioros cognitivos. 


EXTRACCIONES BANCARIAS DE ENTRE 4.000 A 7.000 EUROS 


Según los investigadores, la falsa inspección que consistía en el cambio de la instalación incluyendo el cuadro eléctrico y todo el cableado del domicilio, se tenía que abonar en el acto y en efectivo, para lo que los estafadores estuvieron acompañando a la víctima hasta el cajero automático hasta en ocho ocasiones, donde la víctima realizó extracciones que iban de los 4.000 a los 7.000 euros, alcanzando la cantidad estatal estafada los 39.000 euros. 


Las manifestaciones de la víctima, las diligencias policiales, las gestiones llevadas a cabo por la Policía Científica en la vivienda y las imágenes obtenidas de las cámaras de videovigilancia de la entidad bancaria permitieron identificar a estas dos personas que se hacían pasar por trabajadores de la empresa eléctrica y que ya contaban con numerosas detenciones por delitos de estafas parecidas. La investigación y el operativo desarrollada por el grupo de la Policía Judicial de la Comisaría del Distrito de Nervión culminaron con la detención de los autores, que ya pasaron ante la autoridad judicial.


CONSEJOS BÁSICOS 


A raíz de este caso, la Policía Nacional recuerda a los ciudadanos una serie de pautas de seguridad básicas para evitar ser víctima de la estafa de los revisores del gas o electricidad. En primer lugar aconseja tener en cuenta que normalmente la compañía con la que se tiene contrato llama al usuario al aproximarse la fecha de revisión, ya que cuenta con sus datos. Junto a ello, sugiere solicitar a los operarios que acudan al domicilio la identificación de instalador autorizado por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y llamar al 091 si piensa que pueden estar intentando estafarle.


También recuerda que la revisión de gas es obligatoria cada cinco años para el butano propano y nadie puede imponer una revisión antes de ese plazo salvo modificaciones en las instalaciones. Por último, la Policía también aconseja, en caso de duda, ponerse en contacto con la empresa que realizó la primera instalación en su vivienda y no utilizar nunca para ello números de teléfono aportados por los propios operarios.