El Sevilla FC estudia un posible traslado al Estadio Olímpico de La Cartuja

​Según un estudio realizado por la empresa Atienza Design, la nueva casa constaría de un recinto moderno que tendría un aforo aproximado de 70.000 localidades
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Uno de los problemas que también tiene actualmente el Sevilla FC es el aforo limitado del Ramón Sánchez-Pizjuán a la hora de albergar grandes citas europeas. Sus algo más de 42.000 espectadores no son suficientes para que el equipo se sienta más arropado por su afición. Por eso, aparte de estudiar el club un proyecto de ampliación de las gradas en 4.400 espectadores junto con la Gerencia de Urbanismo, un estudio de un grupo de delineantes ha ideado un proyecto consistente en adecuar el Estadio de La Cartuja para el club. Una idea parecida a grandes estadios de España como el Wanda Metropolitano, que diseñaron los arquitectos sevillanos Cruz y Ortíz.


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La empresa Atienza Design quiere darle un uso al Estadio de La Cartuja, un recinto inaugurado en 1999 y que, ha albergado eventos deportivos no continuados como encuentros del Real Betis cuando estaba cerrado el Villamarín por suspensión o el estreno de Liga del Cajasol Ciencias Rugby en la temporada 2015/16, así como la entrada a meta de la Maratón de Sevilla. Algunas de las actuaciones serían la eliminación de las pistas de atletismo para mejorar el ángulo de visión y ganaría el recinto unos 20.000 espectadores. Con todo ello, el recinto estaría compuesto de 70.000 espectadores y 48 palcos VIP, mientras que las actuales gradas pasaría de 60.000 a 50.000 y los asientos estarían bañados en color rojo intenso del club.


Otra de las medidas sería la ampliación de la cubierta para tapar la nueva grada, como ya hacen otros estadios como San Mames. Estas actuaciones se completarían con un graderío más bajo, nuevas oficinas y un nuevo museo conmemorativo del club. Según informó desde la empresa, habría que trabajar "con el Ayuntamiento, un plan municipal con el rediseñado de la conexión SE-30 y SE-020", así como "servicios especiales de transporte público". No sólo tendría un uso deportivo, ya que habría otros servicios como un recinto de ocio con locales de moda, tiendas oficiales o un Gym&Spa que sería beneficioso para el club. En cuanto a las plazas de aparcamiento (uno de los inconvenientes del Pizjuán), tendría un parking subterráneo de 10.000 plazas y 20.000 más en la superficie. Una remodelación que podría ser calificado por la UEFA como categoría 4 (grado máximo de distinción) y albergaría hasta finales europeas.


Por tanto, la empresa estima un máximo de 145,2 millones de euros de gasto y un mínimo de 124 para la obra total, incluido la zona comercial, el parking subterráneo y la reestructuración de accesos. La actuación sobre el estadio, sin el aparcamiento bajo el recinto, serían sólo 14 millones. Lógicamente, ello conllevaría abandonar el Sánchez-Pizjuán, cuya venta estiman los técnicos en unos 160. A cambio, el Sevilla tendría un estadio moderno y con gran capacidad para solucionar uno de sus actuales problemas por la capacidad actual del Ramón Sánchez-Pizjuán (42.700): no poder vender más abonos a un precio más bajos, facilitar a los sevillistas que acudan en familia, con niños, ni poder obtener buenos ingresos por ventas de entradas para público en partidos importantes.