Cultura resuelve cubrir el yacimiento arqueológico de Uncina para protegerlo de los daños de las obras de la SE-40 en Coria

​Para ello, el equipo técnico que lleva a cabo la prevención arqueológica ha recomendado el uso de material geotextil, arena y relleno de compactación
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La delegación territorial de Cultura, Turismo y Deporte en Sevilla ha resuelto la protección de los restos arqueológicos hallados en Coria del Río que, según el estudio elaborado a partir de las cautelas arqueológicas desarrolladas ante el movimiento de tierras motivado por la construcción de la carretera de circunvalación de Sevilla Autovía SE-40, pertenecieron a la alquería almohade de Uncina, formada por un conjunto de edificios de uso agrícola y residencial que aparece citado en la Carta de Repartimiento de Sevilla y su entorno tras la conquista cristiana del Reino de Sevilla por el rey Fernando III, y que según la datación de los restos hasta ahora evaluados parece que fue construida en torno al siglo IX, hasta su abandono a mediados del XIII.


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La cautela arqueológica, que se inició el 2 de noviembre de 2017, se ha llevado a cabo con el carácter preventivo que contempla el vigente reglamento de Actividades Arqueológicas con la intención de extremar la vigilancia arqueológica y minimizar el impacto sobre los restos hallados y los que aún puedan existir en el subsuelo, antes de que puedan verse afectados por la ejecución de las obras de la autovía SE-40 en el enlace de Coria del Río y Almensilla.



El yacimiento medieval de Uncina presenta un alto interés científico y a la vez un deficiente estado de conservación. Ante la imposibilidad de restaurarlo y ponerlo en valor y atendiendo al informe del equipo técnico responsable de la intervención arqueológica, la delegación territorial de Cultura, Turismo y Deporte ha resuelto que se adopten medidas de conservación preventivas del yacimiento cubriéndolo con material geotextil, arena y relleno de compactación hasta alcanzar la cota de ejecución del firme de carretera, con el fin de evitar posibles daños y expolios y preservarlo hasta que se pueda poner en valor en el futuro.