El CSIC se opone a la explotación en la reapuertura de la mina de Aznalcóllar

El científico de la entidad y ex director de la estación biológica de Doñana, Miguel Ferrer, ha explicad​o que el problema sería "el método", que debería "ser más respetuoso desde el punto de vista medioambiental"
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El científico del CSIC y exdirector de la estación biológica de Doñana, Miguel Ferrer, ha expresado sus reticencias a la posible apertura de la mina de Aznalcóllar (Sevilla) si no se implementan procedimientos extractivos que garanticen una mayor seguridad ambiental. "Si se pretende volver a hacer de forma parecida a como se hacía, nosotros no opondríamos", ha explicado Ferrer en una entrevista en la Cadena Ser. En su opinión, el problema no es la explotación minera, sino "el método" que debería "ser más respetuoso desde el punto de vista medioambiental".


Mina aznalcollar


Ha admitido que "la minería siempre es una actividad peligrosa pero en sí no es el auténtico problema", sino el uso de balsas "para extraer el mineral" y que no solo se han utilizado en la explotación sevillana sino que existen "más de cien repartidas por todo Sierra Morena". El científico ha asegurado que existen otros "procedimientos que no generan un problema tan grave como el almacenamiento de balsa en cabecera".


En cuanto a la recuperación ambiental de la zona realizada tras el rotura de la balsa, el exdirector de la estación de Doñana ha resaltado que "no ha habido en todo el continente europeo una operación de limpieza de suelo contaminado de la magnitud y calidad de la de Aznalcóllar", aunque ha admitido a su vez que "han quedado por resolver cuestiones como es el hecho de que la balsa tenía 32 hectómetros cúbicos (de residuos) de los que han caído cinco y el resto están en la balsa". Por ello, Ferrer entiende que sigue existiendo "un potencial foco de contaminación complicado que son los restos de la balsa que continúan goteando hacia Guadiamar y Doñana".