La actuación del monasterio de Santiponce implica la restauración del sector expoliado sin reponer los azulejos

​El delegado territorial de Cultura, José Manuel Girela, ha precisado que los trabajos están destinados a "homogeneizar" la zona afectada por el expolio con el resto del Claustro de los Muertos
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MONasterio santiponce


La actuación promovida en el monasterio fortificado de San Isidoro del Campo, ubicado en Santiponce (Sevilla) y declarado bien de interés cultural (BIC), contempla la "rehabilitación" de la zona del Claustro de los Muertos donde en agosto de 2016 fue perpetrado el conocido robo de los paños de azulejos y su "homogeinización" respecto al resto del claustro, toda vez que tal extremo no incluye la reposición de la azulejería desaparecida y la obra comenzará probablemente después de la Semana Santa. Así lo ha precisado a Europa Press el delegado territorial de la Consejería de Cultura, José Manuel Girela, quien ha explicado que esta actuación ha sido postergada hasta ahora, para dar "margen de tiempo" ante la posibilidad de que la investigación del citado expolio se saldase con la recuperación de los azulejos robados. 


Girela, en ese sentido, ha informado de que una vez superado dicho "margen" sin que hayan sido recuperados los azulejos robados, la actuación diseñada por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) y ya aprobada por la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico supondrá la "rehabilitación" y adecuación de la zona donde fue cometido el expolio, para que la misma recupere sus debidas condiciones. Eso sí, ha insistido en que la actuación diseñada por el IAPH no contempla la reposición de los azulejos desaparecidos, sobre todo porque tal extremo "no está permitido", estando orientada a la "homogeinización" del sector afectado con el resto del Claustro de los Muertos, que como Girela ha recordado "no está alicatado en su totalidad".

"DESPUÉS DE SEMANA SANTA"


Los trabajos, según Girela, cuentan con una inversión de aproximadamente 3.000 euros y comenzarán previsiblemente "después de Semana Santa", siempre merced a las recomendaciones aprobadas en la Conferencia Internacional sobre Conservación "Cracovia 2000", el Congreso sobre la autenticidad de Nara (Japón) de 1994 y el Documento de Pavía (Italia) de 1997. A tal efecto, recordemos que un estudio realizado por la Asociación de Amigos de la Cerámica Niculoso Pisano acerca del conocido expolio de 2016 reflejaba que el citado robo se saldó con la sustracción de 392 piezas de azulejo, cenefas y rodapiés con un peso aproximado de 240 kilogramos si se tiene en cuenta el mortero adosado a los materiales. En concreto, y siempre según dicho estudio recogido por Europa Press, desaparecieron 300 azulejos, 65 cenefas y 27 piezas de rodapiés, mediante una actuación "perpetrado por profesionales".