MARCUS COOPER, PIRAGÜISTA DEL EQUIPO ESPAÑOL Y MEDALLISTA OLÍMPICO EN RÍO '16

"Afronto con ilusión el nuevo proyecto de K-4 500 metros y es un objetivo prioritario para Tokio"

El piragüista Marcus Cooper atendió a Información Sevilla durante su concentración de dos semanas en el Centro Especializado de Alto Rendimiento de La Cartuja, donde preparan la nueva temporada. El medallista olímpico de Río de Janeiro 2016 habló sobre sus nuevos objetivos en el presente año, de Sevilla como ciudad de entrenamiento y de su motivación para seguir estando en la élite de este deporte a nivel nacional e internacional.
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-¿Cómo llevas la preparación para las citas internacionales de esta temporada?

-De momento, lo llevamos bien. Hemos empezado la temporada hace unos meses después de un 2017, que ha sido un año más de transición. Quizá un año más tranquilo donde pude conseguir varias medallas a nivel mundial y acabamos contentos el año. Personalmente, en 2018 vuelvo a la carga ya que es un año muy importante para volver a entrenar más que nunca. El próximo año si es un año importante por ser un año clasificatorio para los próximos Juegos Olímpicos de Tokio 2020. El objetivo que me marco en este 2018 es el Campeonato del Mundo, sobre todo trabajar dentro del proyecto del equipo nacional del K-4 500 metros masculino.


-El 2017 fue un año muy bueno en su carrera deportiva. Consiguió un oro en K-4 1.000 metros en el Campeonato de Europa de Plovdiv (Bulgaria), un oro (K-2 500 metros con Rodrigo Germade) y una plata (K-4 500 metros con Cristian Toro, Rodrigo Germade y Carlos Garrote) en el Campeonato del Mundo en Racice (República Checa). ¿Con qué resultado se queda de lo conseguido?

-Me quedo con el buen resultado que obtuvimos en el K-4 500 en el Mundial con la medalla de plata. También me quedo con el K-2 500, donde mi compañero Rodrigo y yo fuimos campeones del Mundo. A lo largo del año, los europeos y las Copas del Mundo fueron bien en líneas generales, y lo concebí como una preparación hacia el Campeonato del Mundo. Personalmente, me costó mantener el mismo nivel en K-1 1.000 metros y fue un año donde entrené más tranquilo y quería no agobiarme demasiado. Pero he de decir que me está costando mantener los 1.000 metros con el nuevo proyecto del equipo nacional, que es el K-4 500 metros.


-La Real Federación Española de Piragüismo le concedió en 2017 el galardón al Mejor Piragüista del año, junto a la canoísta balear Adriana Paniagua. ¿Es un reconocimiento más para el piragüismo balear a nivel nacional?

-En las Islas Baleares, podemos estar contentos ya que tenemos buenos deportistas en general. En piragüismo, podemos presumir de buenos resultados desde mi tierra, y más aún donde este deporte está en buen forma. La verdad es que me he sentido muy agradecido y me lo tomo con mucho mérito ese premio al Mejor Deportista Masculino de 2017, dado el enorme nivel que hay en kayak en nuestro país.


-¿Qué sentiste al ser reconocido como el Mejor Piragüista Masculino de 2017 por la Federación Española de Piragüismo?

-Es un orgullo que me hayan dado el premio a mí. Es un gran mérito ya que todos tenemos un gran nivel en este deporte a nivel nacional. Esto me da una alegría por haber contribuido y haber ayudado a este gran nivel para lograr tan buenos resultados y eso también da que pensar que todos estamos por el buen camino. Estos resultados, aunque estemos en una buena racha, continuará en los próximos años. Personalmente, espero seguir con esos buenos resultados de aquí a Tokio 2020 o incluso después de esa cita olímpica.


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-Su compañero de selección Saúl Craviotto estuvo concursando en MasterChef Celebrity y ganó en la última edición. En una reciente entrevista que le hicieron, explicó que era una pena que se le conociera como ganador del concurso de cocina que por los éxitos en piragüismo. ¿Es una pena que no se le reconozca más por sus éxitos deportivos?

-A veces da un poco de pena que se le reconozca más por un programa de televisión que por sus méritos deportivos. Al fin y al cabo, Saúl es un gran deportista con cuatro medallas olímpicas y es un palista en activo que va a luchar por más, es lo que más mérito tiene en su persona. Hay que entender que tuvo muchas visitas y fue más mediática su participación en MasterChef Celebrity, que fue un concurso al que asistió gracias a sus méritos deportivos. La gente, aunque se le reconozca más por el programa, la gente asocia a Craviotto con el deporte de piragüismo. Es un orgullo que él, como deportista, amigo y piragüista, haya asistido a un programa para que también se visibilice más el piragüismo y hace un favor más a este deporte.


-Esta semana, el piragüismo español ha sido noticia ya que uno de sus compañeros del K-4 500 metros, Carlos Garrote, consiguió la medalla de bronce en K-1 200 metros en el Campeonato de Europa de Plovdiv (Bulgaria), debido a la sanción por dopaje del palista húngaro Bence Horvath. ¿El dopaje sigue siendo una lacra para este deporte al igual que en otros deportes?

-Sí, ya que desgraciadamente, está claro que visto lo visto salen más positivos en el deporte y da que pensar. Estos son los que han salido pero quedarán muchos más por salir. Sin duda, es un insulto a nuestro deporte y nuestro esfuerzo. Aunque, dentro de la alegría de que Carlos se haya proclamado tarde con la medalla de bronce a nivel europeo en K-1 200 metros, es mucho mérito que tiene él. Es una pena que exista gente que cometa injusticias. Hay que luchar con mucha más fuerza contra el dopaje y es una realidad que existe en el piragüismo y en todos los deportes.


-Tras varios años en Madrid, esta temporada cambias a Trasona (Asturias) para preparar la temporada con el equipo de Miguel García de 200-500 metros. ¿Ha notado mucho más la preparación esta temporada que en años anteriores, cuando estaba concentrado con el equipo de 1.000 metros en Madrid y Sevilla?

-He notado el cambio en esta temporada. Siempre he estado preparando los 1.000 metros, que es una distancia larga dentro del sprint y lleva bastante de ejercicio aeróbico. Ahora, ha sido un cambio radical haber pasado a la distancia de 500 metros. No es sólo eso, ya que la embarcación de equipo en K-4 donde van más personas es una palada más rápida en el agua y es más explosiva. Por tanto, los entrenamientos han cambiado bastante y mi mentalidad ha cambiado ya que es una nueva forma de entrenar y otro esfuerzo.


-Habéis estado estas dos semanas en Sevilla, concentrados en el Centro Especializado de Alto Rendimiento de La Cartuja. ¿Cómo habéis llevado la semana de concentración en la capital y qué le parece Sevilla como lugar de entrenamiento?

-Sevilla es un lugar estupendo para entrenar. Tenemos un río Guadalquivir espectacular y un centro que está bastante bien habilitado para este deporte. Nosotros solemos venir todos los inviernos, más que nada por el clima y también el buen ambiente que hay aquí en Sevilla. Estamos contentos con este lugar de entrenamiento y nos lo pasamos genial.


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-Esta semana, también fue noticia el piragüismo debido a la retirada de muchos piragüistas comprendidos entre los 22 y 27 años de edad, que han ganado títulos a nivel internacional en categorías inferiores y en Senior. ¿Es una muestra más de que el piragüismo español va creciendo o retrocede por la retirada de piragüistas?

-Es verdad que es un problema que ha surgido de algo positivo. Tenemos una generación en España, donde hay un gran nivel y somos bastante jóvenes, en la que conseguimos resultados a nivel internacional y abarcamos las modalidades. Hemos llegado de años anteriores en el que se llegaba a los JJOO, o se ganaba o se cogía un punto de forma máximo con una edad cercana a los 30 años o superior. Ahora, ha surgido esta generación y ha habido algunos deportistas que se han visto bloqueados o no han podido asistir a competiciones internacionales porque estaban abarcadas. Entonces, en ese caso recomendaría a lo mejor paciencia porque lo normal es llegar a un estado de forma a una edad más avanzada, que es lo que yo me esperaba. Llegamos a una edad en la que una persona estaría trabajando y estar con esa edad haciendo este deporte, como si fuera un trabajo y sin cobrar o remunerando no lo suficiente como para vivir, entiendo muy bien a esos deportistas que lo han dejado.


-Este año, tienes como entrenador a Miguel García, el técnico que lleva el equipo de 200-500 metros en Asturias y que entrena a Saúl Craviotto. ¿Qué te aporta a nivel profesional en tu carrera deportiva?

-Miguel García es un entrenador muy bueno y también lo fue como piragüista. A él se le ha asignado el nuevo proyecto olímpico del K-4 500 metros. De momento, estoy muy contento con él. Los entrenamientos son distintos, porque es una modalidad mucho más explosiva y rápida. El proyecto tiene mucho que dar de sí y creo que vamos a llegar muy lejos, sobre todo para el objetivo prioritario que es Tokio 2020, que podremos ser una de las mejores embarcaciones del mundo.


-Junto a Carlos Garrote, Cristian Toro y Rodrigo Germade, estáis consiguiendo éxitos a nivel deportivo dentro del K-4 500 metros. ¿Os da un plus más de presión el que sea el proyecto de la Federación de cara a Tokio 2020?

-Sin duda. Cuando un proyecto funciona, ya nos añadimos la presión de que ese K-4 tiene que estar adelante, sí o sí. Yo no le llamaría el proyecto rey de la Federación, porque el resto de proyectos restantes están a un nivel muy alto. Tenemos ejemplos como el K-1, que está a un nivel muy alto, el K-2 1.000 con Paco Cubelos e Íñigo Peña batieron el récord del Mundo. Cada proyecto tiene mucho que dar de sí. En este K-4 500, el proyecto lo afrontamos con mucha ilusión y sabemos que podemos lograr algo muy alto. Tenemos que pasar con controles nacionales porque somos muchos piragüistas y hay cuatro plazas, por lo que nos tenemos que jugarnos el puesto en Selectivos y en entrenamientos. Va a ser un proyecto justo ya que vamos a sacar el mejor K-4 500 metros y lo vamos a hacer muy bien a nivel internacional.


-Ya ha hecho casi dos años de la medalla de oro que conseguiste en los Juegos Olímpicos de Río 2020 en K-1 1.000 metros. ¿Sigue siendo su prioridad la distancia larga o se centra más en los 500 metros?

-No, para nada. Desde que ha surgido la distancia de 500 metros y con este proyecto de K-4 500 metros, afronto con ilusión este nuevo objetivo y ya es prioritario para mí. Quiero, sobre todo, llegar a Tokio en K-4 500 metros, pero si lo puedo compaginar con el K-1 1.000 metros me encantaría. Intentaré ir a Tokio hablando con mucho tiempo de antelación y llegaré luchando por dos modalidades.


-Tras la medalla de oro en Río 2016, ¿es difícil mantener la motivación para un deportista que ha llegado todo tan rápido?

-Sí que es difícil mantener el ritmo y el nivel después de un oro olímpico, ya que no hay nada mejor para un deportista. Es difícil buscar la motivación. Una de las cosas que me ha ayudado es el cambiar de proyecto. Ahora me centro mucho en el K-4 500 metros, que es un proyecto que me ilusiona muchísimo y me ha ayudado a buscar esa motivación para luchar con todas mis fuerzas. He tenido un 2017 de transición, donde mentalmente me lo quise tomar más tranquilo y este proyecto de K-4 500 metros lo afronto con mucha ilusión para llegar a Tokio 2020.